Ineludiblemente el modelo americano, pobre en cuanto a la reducción bipartidista de acometer los problemas de los ciudadanos, se ciñe sobre nuestras pantallas, a las que todos, antes o después, rendimos pleitesía.
El ciudadano no lee, no escucha, no atiende. Sólo capta, atisba y cree que entiende. Si no le gusta lo que ve, la culpa es suya, que cambie de cadena y verá cómo todo casi encaja. Y lo más importante: no se olvide de votar.
Hemos entrado, hace tiempo en otro espacio. El poder de la razón decae. Se yergue el imperio de la estética. También la estética del poder.
-Pedro
Comentario de Pedro Herrero García
7/3/2007, 18:35
Ineludiblemente el modelo americano, pobre en cuanto a la reducción bipartidista de acometer los problemas de los ciudadanos, se ciñe sobre nuestras pantallas, a las que todos, antes o después, rendimos pleitesía.
El ciudadano no lee, no escucha, no atiende. Sólo capta, atisba y cree que entiende. Si no le gusta lo que ve, la culpa es suya, que cambie de cadena y verá cómo todo casi encaja. Y lo más importante: no se olvide de votar.
Hemos entrado, hace tiempo en otro espacio. El poder de la razón decae. Se yergue el imperio de la estética. También la estética del poder.
-Pedro
Comentario de Pedro Herrero García
7/3/2007, 18:35
precioso.
Comentario de troylo
26/3/2007, 09:50
Precioso
Comentario de troylo
26/3/2007, 09:52