DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO
El aborto es un mal, un amargo trago y un daño psicológico y físico para la mujer que se ve obligada a realizarlo. En el fondo, la interrupción voluntaria del embarazo nunca es voluntaria sino obligada por circunstancias sanitarias, sociales o personales. Quienes somos partidarios de la despenalización del aborto no deseamos que se produzcan abortos, queremos solamente que las mujeres que aborten y los profesionales que realicen los abortos no tengan que ir a la cárcel por ello.
La ley actual –que despenalizó el aborto bajo determinadas circunstancias en los años ochenta del siglo pasado- ha mostrado fallos. Fallos que pueden corregirse pasando de una enumeración de las causas despenalizadoras a la determinación de plazos máximos tras el embarazo, dentro de los cuales se podrá abortar sin incurrir en un delito. Eso es lo que ha de conseguir la nueva ley.
El debate político no puede girar –como lo está haciendo- en torno a si el aborto es bueno o es malo, o si estamos a favor o en contra de la vida, sino sobre si queremos o no queremos que las mujeres que aborten y quienes las ayuden a hacerlo vayan a la cárcel o no vayan.
Y si esto es así, ¿qué interés tienen los dirigentes del nuevo socialismo en complicar las cosas, metiéndose en jardines científicos y en complejos recovecos morales que afectan a lo más íntimo de las conciencias?
No quisiera hacer un juicio de intenciones, pero me temo –una vez más- que detrás de este planteamiento (que va mucho más allá del objetivo de una ley despenalizadora) los sempiternos asesores electorales buscan provocar que los obispos salgan a las calles asustando al personal y metan en las urnas un millón de votos socialistas, tal como hicieron en marzo del año pasado… y si eso es así, pues –qué quieren que les diga- yo no estoy de acuerdo con tanto oportunismo… y menos a propósito de un asunto tan delicado como éste.
Como decía Clinton el aborto debe ser seguro, legal y poco frecuente (safe, legal and rare). Es cierto que hay un oportunismo por parte del gobierno pero también una torpeza legendaria por parte del PP a la hora de tratar estos temas. Ud. presenta el debate en sus justos términos: despenalicemos algo que nadie hace voluntariamente. Tratar la proliferación de embarazos no deseados a golpe de Código Penal (como quiere la Iglesia en su infinita magnanimidad) es ineficaz y da lugar a clínicas ilegales (e inseguras) para los que menos recursos tienen — no hace mucho los que más recursos tenían solucionaban la ignominia de la hija embarazada partiendo a una clínica en el extranjero donde Dios no les veía.
De acuerdo, a medias.
No son nuestros dirigentes los que se meten en ese fregao, sino la oposición la que lleva, insistente y alternativamente, estas cuestiones a los terrenos de la moral y los eufemismos.
Cuando el sabio señala la luna, el tonto del PP mira al dedo.
Saludos
Creo que tus temores van a ser más que eso.
Claramente hay intencionalidad , es manifiesta.
Todos los anuncios y medidas últimos buscan el enfrentamiento que saque a sus seguidores de sus casas, convocar los ascentros más irracionales que se lancen contra el “malvado”.
En resumen, los toman por desquiciados manejables.
Una lástima.
Si le comprendo bien, en concordancia con la sugerencia que propone, no debió modificarse la Ley del Aborto (ZP) sino el Código Civil (Leguina).
estoy de acuerdo con usted en que a nadie le gusta el aborto, por sus secuelas fisicas y psiquicas.
Le animo Sr. Legina a que las etudie, hay muchas estadisticas, no voy a hacer un juicio sobre ello, pero por ejemplo investigue el porcentaje de suicidos que se produce entre las que abortan, o del trauma post-aborto, y luego pienso como es logico lo que le parezca.
Creo que se solucionaria con una buena educación en la sexualidad.
y con la gente que nos hace falta, con un sistema de adopciones evitariamos mucho sufrimiento a quienes se vn en el drama de platearse ebortar o no.
Querido D. Joaquín: si el aborto es “un mal” para la mujer que aborta, no le cuento para el crío a quien se niega el primero de los derechos. ¿está Vd. seguro de que las que deciden matar a su hijo están “obligadas” por las circunstancias que Vd. cita? Yo tengo más bien la impresión de que en la mayor parte de los casos se da un supuesto de pura y simple comodidad o de huída de la responsabilidad por los propios actos; es muy fastidiado asumir la responsabilidad de criar un hijo, y es más cómodo matarlo antes de verle la cara. Ojos que no ven… Dentro de unos lustros, nos preguntaremos del aborto lo que hoy nos preguntamos del nazismo en Alemania en los años treinta: ¿cómo pudo una sociedad culta caer en semejante bajeza?. Para entónces, cientos de miles de compatriotas nuestros no habrán nacido. Un abrazo.
Creo que es má crítico con los suyos que con quienes se oponen.
Por qué no decir, también, que la oposición a la nueva Ley es la que ha centrado el debate en aborto sí o aborto no? han utilizado esta iniciativa de ley para retrotraernos a un debate superado…
Hay una palabra que me llama la atención de su entrada de hoy: “nuevo”. Nuevo socialismo… dicho por usted pareciera que va cargado de intenciones personales.
Un saludo
Estoy de acuerdo, el debate sobre la IVE debe alejarse del terreno moral y científico. El tema fundamental es q las mujeres puedan decidir libremente, si quieren o no seguir con su embarazo (algo q no es plato de gusto) pero hacerlo sin ser penadas por ello. Pq hay algún caso en el que el hombre pueda ser penado por lo mismo? (exceptuando a los profesionales sanitarios que realizan abortos) Es una reforma que se ajusta al marco legislativo existente en el resto de países de la UE. Poder abortar bajo unas garantías sanitarias. Otro asunto fundamental de la ley; la educación y formación de nuestros jóvenes en materia de salud sexual y reproductiva, (algunos padres tb deberían ir a clases de como hablar con sus hijos/as). Por favor que la derecha y la iglesia no nos marque el debate que a ellos les interesa. Un saludo Sr. Leguina
señor leguina, coincido con usted en que el aborto es un mal, y un trago muy amargo, pero disiento totalmente en que el debate no sea sobre la vida. Si solo se tratase de las circunstancias personales no estaríamos hoy debatiendo este asunto. La cuestión principal y que parte la población parece haber olvidado (incluyendo, principalmente, a los miembros del Gobierno -que son los que promueven la ley-) es que en juego hay otros derechos, los de otro ser humano (siento contradecir aquí a la Ministra Aído: sí es humano; lo dice la ciencia y nos lo confirma el sentido común). Y esto nos lleva a una conclusión: que no es justo ni aceptable que NADIE pueda decidir “libremente” sobre la vida de otro. Así lo dicen la Constitución y la Declaración Universal de Derechos Humanos. Espero que finalmente el Gobierno rectifique lo puede llegar a ser un tremendo drama para la sociedad española.
En mi caso no me preocupa tanto el oportunismo, que en ocasiones es hasta oportuno, como el hecho de que se pretenda el enfrentamiento entre las bases de ambos partidos mientras las cúpulas se llevan cada día mejor, según comprobamos con los epítetos que la presidente de Madrid regala a algunos de nuestros ministros.
Así, muchos no estamos ya dispuestos a llamar “fachas” a nuestros vecinos beaturrones, pese a que lo son, si nuestros líderes no están dispuestos a jugársela tanto como nocosotros.
Lo de la carne de cañón está superado…
Saludos, comñañero.
Lamento las erratas, pero tenía el dedo tonto…
No se acordará de mi, pero nos conocimos bastante durante su etapa en Ayto. de Madrid, con Tamames, Barrionuevo, Alonso Puerta, demás amigos. Me alegro de comprobar quie tiene usted todavía la cabeza en su sitio.
Saludos cordiales de un viejo comunista.
Oportunismo y delicadeza.
Oportuno: que se hace en el momento adecuado.
¿No le parece a ud un momento adecuado el debate pre-electoral, a la hora de dirimir públicamente cualesquiera asuntos candentes que interesan a la gente? ¿Sería mejor debatirlos pasadas las elecciones?
Pareciera que a ud no le molestara el momento, sino el motivo.
Delicadeza.
Como la que han demostrado los que se oponen al aborto, mostrando restos de quirófano a los adolescentes. Como la que demuestran a diario muchos curas y obispos en sus sermones dominicales.
Yo creo, al contrario que ud, no solo está siendo muy oportuno el debate pública en torno al aborto, sino también necesario: muchas veces destapar un poco la olla evita que reviente.
Como mujer de izquierdas, me alegra sobremanera leer esta reflexión. Los derroteros que está adquiriendo el PSOE en su defensa del “hembrismo” radical me parece indignante. Y es que quizás yo soy algo más retrógrada: creo firmemente que el Gobierno no debería convertir un debate moral en político. Creo además que el Estado debería siempre proteger la vida, facilitando y mejorando los sistemas de adopción, protegiendo a las madres jóvenes o no para que no pasen necesidades ni indignidades durante el embarazo, impidiendo su discriminación, etc.
Lo que definitivamente no soporto es esa presunción de que por ser mujer u hombre de izquierdas has de tolerar y aplaudir cualquier desmán que se le ocurra a Aído, ministra nefasta do las haya, y es que esto no es progresismo. No sé lo que es, pero creo que pretende modificar un paradigma antropológico sin pararse a pensar en las consecuencias…y ya veremos cuáles son éstas. Muchas gracias.
Manifiesto por la convergencia real con la Eruopa Social
Estimado Sr. Leguina, supngo que habla Vd. con conocimiento de causa. Si eso es así estamos asistiendo a lo que, podríamos llamar, diseño de la política a golpe de pantallazo y pancarta. Algo a lo que estamos acostumbrados ya, pero no por ello deja de ser menos denigrante al ciudadano.
Ignoro si tal táctica da resultados a corto o largo plazo. Lo que si podemos ver es que, el debate ideológico, e incluso filosófico que tendría que existir como cimiento de cualquier postulado político es reemplazado por una ponderación de oportunidad. Y esto reza para los dos partidos mayoritarios existentes.
Bastaría que se hubiesen incluido en el texto normativo una mención, leve si se quiere, a un plan nacional, estratégia, directriz, objetivo estratético o lo que séa para la minimización o reducción del número de abortos en España. Creo que pedir esto está en concordancia con los objetivos de los dos grandes sectores de la sociedad que esta ley ha revelado de golpe.
Pero no, estamos más próximos a declaraciones como esta apócrifa: “ahora las mujeres en españa pueden ‘disfrutar’ del pleno derecho al aborto”.
Una vez más, se reputa como éxito lo que es la manifestación más patética de un fracaso de nuestra sociedad.
Y si no, al tiempo.
Estimado Joaquin,
El aborto es un fracaso. Un fracaso de la mujer, un fracaso de la pareja, un fracaso de la educación sexual, un fracaso de la utilización de los medios de contracepción que existen.
El aborto siempre debería ser la última opción. El problema surge cuando desde una administración se intenta minimizar los efectos, tanto psicológicos como físicos, que puede provocar a una mujer esta práctica. Cuando se minimiza la propia acción como si no pasase absolutamente nada. Cuando se entra en debates expúreos sobre a partir de que momento el feto se convierte en ser humano. Cuando se compara con una operación de aumento de pechos.
Estoy contigo en que la despenalización del aborto sea necesaria, pero creo urgente y necesario que se realicen campañas formativas, no informativas que hemos visto que no funcionan, sobre los métodos anticonceptivos.
El preservativo debería formar parte de la vida sexual cotidiana de nuestros jóvenes. No solo es una buena barrera para la contracepción sino además, puede salvar a nuestros adolescentes de las temibles E.T.S.
El sexo está muy bien, es divertido y necesario. Pero el sexo con cabeza es mucho más sano, seguro e igual de divertido.
Bien . Señor Leguina , de vez encuando parece usted más inteligente y menos prepotente.
Diego
La derechona española y su mayor cómplice, la iglesia católica, se echan al monte cada vez que se acerca la legislacion sobre el drama del aborto en la dirección de otros paises europeos, mas civilizados porque no han padecido una dictadura sangrienta ni una iglesia bendiciendola, durante tantos años.
Por otra parte, energúmenos como Aznar, el obispo Zañizares, sus papas, Fragas y otros por el estilo, que estén tranquilos, el aborno no es obligatorio y, sobre todo, que no padezcan, no se puede aplicar con efectos retroactivos ni siquiera á los sátrapas.
José Castellano
Una dictadura sangrienta pero de verdad, es lo que han sufrido y sufren muchos paises con dirigentes de tu misma ideologia, vease Cuba, Urss, Alemania del este, Corea, China, Rumania, etc… eso era lo que se dirimia en la guerra civil y de eso es de lo que nos libramos.
En cuanto al aborto, no se puede hablar de aborto sin hablar de muerte, derecho a la vida y etica, se trata de las vidas de seres humanos, no de otra cosa.
Enseñar restos de un aborto me parece adecuado y lo minimo, si se quiere informar sobre un tema para poder debatir hay que saber de que se habla y cual es la consecuencia, lo demas es hipocresia.
Fíjese Sr. o Sra. Chipie que en que contradicción ha caido, habla de dictaduras que nada tienen que ver con demócratas contrastados, en paginas donde hasta a los simpatizantes de los liberticidas pueden escribir.
Pero que casualidad, no habla de otras dictaduras como la Alemania de Hitler, el Chile y l Argentina de los militarotes, tan asesinos como Franco, todas ellas, y otras afortunadamente por tiempo infinitamente menor y en territorios más pequeños que las de la iglesia con más de 2000 años de antigüedad, y extendida por muchos territorios y sojuzgando a millares de ciudadanos que se tienen por reses de sus pastores.
En fin, mi reino (laico y republicano) si que es de este mundo y le hago la primera contestación a su primer mensaje aludiendome pero creo que no es plan de que que utilicemos el blog del Sr. Leguina para dirimir diferencias tan enormes entre su fondo y el mío que no estoy en condiciones de recorrer : padrecito que me quedo como estoy y con su pan se lo coma.
Men do not differ much about what things they call evils; they differ enormously about what evils they will call excusable (Chesterton).
Estoy de acuerdo que nadie aborta por capricho, ni se siente a gusto haciéndolo. Estoy de acuerdo que, la decisión de abortar es algo que toca la conciencia de cada uno, y lo ideal, sería que las personas se pusieran en lugar del que va a ser abortado. Aquí, el debate, se centra en que uno de los interlocutores no se pude defender; está en estado gestativo y necesita tiempo para adquirir un desarrollo y una formación con la que pueda defender su derecho a la vida. Ese, a mi humilde opinión, es el epicentro del debate. Claro, sin él no hay, ni se puede entablar un debate. Todos los demás estamos fuera de él, sólo la madre es parte interesada, y en la mayoría de los casos barre para casa.
Podemos imaginar a una persona, póngase usted en ese supuesto caso, que en un momento de su vida le comunican sus padres que estuvo a punto de no nacer; sus derechos a la vida fueron debatidos sin su permiso, y hubo momentos que se estuvo muy cerca de condenarlo a no seguir con el desarrollo de su vida y…agregue todo lo que quieran: un señor que se siente feliz; que ha formado un familia de la que se siente orgulloso; que ocupa un puesto calificado en la sociedad; que es una persona…, y en el otro lado, una persona que descubre su valía por lo que pueda aportar, si no vales para nada, no tienes derecho a nada; por eso te abortamos, porque nos vas a dar mucha lata. ¿Donde están los tan defendidos y debatidos derechos humanos? ¿Por qué no nos vemos como somos? ¿Seremos unos hipócritas?
Creo, desde la razón natural y del derecho a la vida, que tiene toda persona, el aborto es un crimen, que, por intereses egoístas, demagógicamente inclinamos al lado que más nos interesa.
Científicamente no se puede demostrar nada, y sí es categóricamente evidente que en el seno de esa madre hay una vida desde el momento de su concepción; una vida que de no interrumpirla puede ser, en un corto espacio de tiempo, un señor de los que nos tropezamos todos los días por la calle. Es una vida singular, irrepetible, como lo somos usted y yo, independiente, aún estando en el vientre de su madre por espacio de nueve meses, y con todos sus derechos. Uno de mis hijos suele decirle a su madre: “mamá cuida ese hotelito donde yo estuve nueve meses”. ¿Cómo podría decirle ahora, aunque no me podría escuchar, que lo arrojé fuera de ese hotelito, dónde él estaba muy bien hospedado?
Creo que es un tema muy claro, y que no da lugar a discrepancias ni diferencias, sólo que prima por encima el egoísmo y los intereses de un mundo hedonista, endiosado en el poder, dinero, y gozar de la vida sin sentido, pues todo tiene y está etiquetado con su fecha de caducidad. ¿Vale la pena y tiene esto sentido? Creo que esa es la pregunta para empezar a mirar las cosas de otra forma.