DEBATES

 BERMEJO Y ASTARLOA                                          

He escuchado esta mañana (5-II-2008) en la cadena Ser un debate sobre política antiterrorista entre Mariano Bermejo (Ministro de Justicia) e Ignacio Astarloa (PP). He conocido a los dos contendientes de hoy durante sus vidas “anteriores”, como Fiscal (Bermejo) y como Letrado de las Cortes y Secretario General del Congreso (Astarloa). Se trata, sin duda, de dos profesionales muy solventes, merecedores, por lo tanto, de respeto y aprecio. Además, a Mariano Bermejo le tengo cariño. Pues bien, lo mejor y lo peor que se puede decir de este debate es que ambos -aparte de expresarse con claridad y contundencia- tenían, a mi juicio, razón en casi todas sus afirmaciones.
 ¿Cómo es eso posible?
 Pues muy sencillo: ambos dedicaron sus intervenciones a criticar las acciones y omisiones del partido contrario y apenas defendieron las posiciones propias.
 El resultado es obvio: el espectador queda convencido de los errores cometidos por todos y nunca de las virtudes, si las hubo…lo cual puede llevar- cuando el espectador se convierta en votante- a una elección donde se escoja no lo mejor sino “lo menos malo” o, quizá, la abstención, lo cual resulta decepcionante.

 

5 comentarios para “DEBATES”

  • Josep Medina ha escrito (5/2/2008, 16:54 ):

    Yo tambien escuché atentamente este debate y me quedé perplejo porque para la mayoría de los ciudadanos que no tiene fidelizado su voto, el drama es el que nos planteamos quienes siempre hemos votado lo mismo y ahora nos vemos en la tesitura de esciger entre lo malo o insuficiente de unos y la terrible plaga de lo que nos puede traer la vuelta de lo de Aznar, Acebes y compañía.
    Está claro, hay que romper el bipartidismo y, mas urgente todavía, acabar con la hegemonía de los nacionalistas para condicionar a los dos grandes.

  • Ernesto Allende Cafrune ha escrito (6/2/2008, 15:35 ):

    Por su propia naturaleza, en los debates políticos públicos, con televisión incluida, todo es muy artificioso y profesional. Es cosa de expertos del marketing, de asesores de imagen y de otros señoriítos finos, como decía Carlos Cano. En definitiva, todo bastante inútil.

    Debo ser un simple. La cosa me parece bien sencilla. En España, básicamente, hay dos posibles tipos de políticas: las de derechas y las de izquierdas.

    Cada una con sus pro y sus contras. Es evidente que la derecha española es, en líneas generales -con honrosas excepciones- poco presentable. Es cutre, casposa y permanece rehén de los brujos de la religión, esos que prometen la vida eterna del copón si te sometes en esta a los corruptos de sus templos.

    También rehén de los salvajes de las ondas y de los miserables que desean seguir viviendo en el lujo, aunque sea a costa de la miseria ajena.

    La izquierda es papanata y se deja invadir permanentemente por indeseables en sus puestos de dirección. Es mas, en todas las escalas, está plagada de gentes que se apuntan al partido a ver como pueden medrar.

    Lo dejo ya. Ahora me tomo la pastilla, ea.

    P.D.- Los efectos de la pastilla me aconsejan que, a pesar de todo, conviene taparse la nariz y volver a votar a la izquierda.

    En Sevilla, a la papeleta encabezada por el eterno bufón y frustrado actor, que se vanagloria de engañar a los ingenuos de buena fe, a los que les da por creerse lo que histriónicamente dice, pero no piensa.

  • Octavio Egea ha escrito (6/2/2008, 23:41 ):

    Es muy lamentable que los dos grandes partidos de este país no sean capaces de llegar a unos consenso minimos sobre asuntos de Estado, na hace tanto eso era posible.
    Lo grave es que los nacionalistas sacan tajada de uno y de otro cada legislatura y se frotan las manos con esa falta de voluntad para buscar acuerdos.
    Los candidatos no son precisamente lideres innatos y Rajoy proyecta hacia el exterior ser un hombre gris(aunque probablemente no lo sea) y alguien que como Gallardon podría alegrar la campaña se lo han cargado.

  • Alvaro Ramos ha escrito (10/2/2008, 14:38 ):

    Sr Leguina,

    En unas elecciones se vota por el menos malo. Lo que me preocupa de ese debate al que UD hace referencia es lo siguiente: cuando se lanzó el proceso de paz había una posibilidad realista de paz. Cuando el PP votó en contra por miedo a que el PSOE tuviera éxito. Entonces era imposible saber si la voluntad de dialogo era sincera. Si el gobierno que en esto tiene mejor información que nadie pensara que era una trampa no se habría arriesgado. Si el PP hubiera votado a favor habría permitido al gobierno rectificar tras el atentado de barajas o al menos criticarlo con razón por no terminar las conversaciones tras ese atentado. Hoy veo que el gobierno se equivoco por no rectificar tras ese atentado pero por desgracia el PP se había equivocado antes. Y mi pregunta es ¿quien es peor?

  • Joaquin Suarez ha escrito (16/2/2008, 19:06 ):

    Da pena como criticamos a alguno de los dos grandes partidos mientras somos víctimas de su propaganda.

    Leo con pena como alguien aparentemente inteligente dice que no puede votar al PSOE pero tampoco a la derecha porque es casposa y rehen de la Iglesia (esa es la propaganda del PSOE).

    Asi, como dice Ridao, votamos al PSOE por miedo al PP no por ilusión en el PSOE. Y así nos va. Y asi le va a la gente decente como Joaquín Leguina.

    Creo que deberíamos intentar votar sin estar bajo los efectos de la pastilla del miedo.

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