ARCO DE TRIUNFO
En la entrada de Madrid, a pocos metros de donde, en noviembre de 1936, los soldados republicanos y las Brigadas Internacionales les pararon los pies a las tropas franquistas impidiendo que entraran en la ciudad, precisamente allí, levantó Franco su arco el triunfo, que sigue conmemorando el éxito militar del totalitarismo sobre la democracia. Un recuerdo insultante.
El arco está coronado por una cuadriga y contiene dos inscripciones en latín, en una de ellas, referida a la Universidad, la misma que con tanta inquina bombardearon los franquistas en el citado otoño, se lee: “Edificada por la munificencia real, restaurada por el conductor de los españoles, la casa de los estudios matritenses floreció bajo la mirada de Dios”. La otra inscripción es, en efecto, victoriosa: “Armis Hic Victricibus, Mens Jugiter Victura, Monumentum Hoc, DDD”, lo que en castellano se lee así: “A las armas victoriosas, espíritu que siempre ha de vivir, da y dedica este monumento”.
En efecto, el espíritu inmortal de aquellas armas victoriosas, incluidos la Legión Cóndor y el ejército expedicionario mussoliniano, sigue en Madrid, tan ricamente.
Estimado Sr. Leguina,
Estimado Joaquín,
En aras de mi leal saber y entender, doy gracias a la probidencia de que la triste tragedia de nuestra última guerra civil, trajera el mal menor. Si la contienda se hubiera decantado del lado de la “izquierda, socialista, comunista, anarquista y republicana” hoy estaríamos como Rumanía o quizás peor, como Albania, como Cuba.
Que triste que nuestra querida España de todos no haya contado con auténticos políticos que con valentía respetasen la verdad y cultivasen la conciencia ecuánime y la cultura de los hijos de España. ¡ Vivan la libertad, la justicia, la cultura, el librepensamiento, el trabajo, el patriotismo, la solidaridad, la compasión, el coraje para el compromiso ! ¡ El respeto sagrado a la vida ! ¡ Vivan las Naciones y los Pueblos del Mundo! ¡ Viva mi querida y utópica España !
Paso todos los días por debajo del arquito camino del trabajo, pero nunca me había parado a traducir las inscripciones.
Lo de que el espíritu de la “victoria” sigue presente en los madriles es evidente, se demuestra en la manifestación nuestra de cada sábado y el millón de patriotas que salen a las calles del foro.
¿Por que no te presentas tu a la alcaldía?
Hace años que debajo de ese arco debería haber una nueva placa que explicase las anteriores y ofreciese una nueva lectura a ese monumento: la del nuevo régimen edificado en 1978. Debo ser honesto y explicarle por qué escribo hoy aquí. Hoy hablar de una entrevista suya en ABC, hoy la busqué en Internet y me quedé perplejo. Sabía de sus discrepancias, pero tantas… Ha logrado preocuparme. He buscado la forma de comunicarme con usted y he encontrado este blog. Si en las reformas estatutarias sólo ha habido tácticas partidistas, tenemos un problema, pero, para ser honestos, habría que recordar que dos de sus protagonistas –Maragall y Chaves- pertenecen a la anterior generación de socialistas y no a la actual, origen –según parece- de todos los males. Me han sorprendido sus elogios a Rosa Díez y a Redondo Terreros… No pongo en duda sus sufrimientos, pero sus posiciones desde hace muchos años me parecen más que discutibles (procuro ser suave). Tampoco puedo compartir al 100% las críticas de los políticos profesionales sin otra actividad en el mundo laboral: el derecho de sufragio, activo y pasivo, es universal, no conviene olvidar ese principio (le aseguro que lo digo sinceramente, no por interés personal: no milito en ningún partido y fui el número uno en mis oposiciones); por lo demás habría que recordar cuál era la experiencia profesional de Alfonso Guerra antes de entrar en política, por poner un ejemplo. Una última cosa: deberían haberle consultado la ley del suelo, aún recuerdo un brillante artículo suyo en El País, hace cinco o seis años (quizás más) en el que ya denunciaba lo erróneo de aquel diagnóstico la única solución era la completa liberalización del suelo patrio. Le pido disculpas por utilizar este instrumento para transmitirle unas opiniones que aquí están fuera de contexto. Espero que sepa comprenderlo.
Es curioso que muchos pasamos y pasamos millones de veces delante de piedras, casas o palacios y nunca nos hemos parado un rato a mirar de verdad las cosas. ¿Semejante a cómo pasa la vida para muchos?
Es sorprendente la semejanza de la cuádriga con la que existe en la Puerta de Brandeburgo en Berlín. ¿Quizás no es casual y Franco tuvo añoranza de las grandezas de los desfiles que celebraba A. Hitler?
SR. Leguina: Pertenezco a su generación y en mis antecedentes familiares se dan muchas circunstancias de las que pudieron producirse durante nuestra malhadada guerra civil. Así, por ejemplo, mi padre, fervoroso católico, sirvió en las filas del ejercito republicano y, a su regreso, supo que dos familiares muy próximos habían sido asesinados en la “zona roja” por el horrible e imperdonable crimen de “ser de derechas”.
Yo, que al finalizar la guerra, tenía 4 años fui formándome mi propia idea de que no había habido buenos y malos, o, lo que es lo mismo, que todos habían sido buenos o todos malos.
Por eso acogí con entusiasmo a la transición y, cuando se aprobó la Constitución, pensé que, por una vez, los españoles habíamos adquirido el sentido común y en futuro sería mejor para todos.
Entonces ¿por que andan Vds. revolviendo con el pasado?
¿Es que Vd. no sabe que las izquierdas, el Frente Popular, el Gobierno, o los “rojos” (malhadada expresión resucitada por Zapatero), cometieron, también, horribles crímenes?
Le recuerdo a Azaña: paz, olvido, perdon. (aunque no sean textuales éste era el sentido de sus palabras.
Ur cordial saludo
Caramba, qué grata sorpresa de este blog suyo. Hacía tiempo que me preguntaba yo qué habría sido de la vieja guardia socialista. Lo que lamento es que usted se una al juego de la memoria histérica. Dígame D. Joaquín, ¿es que a los socialistas no nos quedan ya problemas sociales, ni empleo precario, ni derechos de los trabajadores? Temas, en fin, ¿más urgentes que este? No sabía que le bailara usted el agua a Zapatero y le creía más crítico. Pero no lo tome a mal, D. Joaquín. Le animo a dar caña con su blog a todos los insolventes intelectuales que pululan por el escenario político.
Me alegro sobremanera que haya abierto un blog. Mi primer comentario será para agradecerle, como ciudadano madrileño, los años que ha dedicado a la política de nuestra Comunidad Autónoma, y el buen talante, (esta vez si es verdad), que ha mostrado siempre. Agradezco sus comentarios que siempre traen luz y que permiten comprender que una izquierda inteligente y honrada existe!!
En cuanto al Arco del Triunfo, yo sería partidario de cambiar su localización. No creo que sea una buena idea destruirlo. Pero sí sería apropiado situarlo en medio del parque del Oeste, como monumento que nos recuerde el sinsentido de todo lo que ocurrio en aquellos años tan aciagos de nuestra guerra incivil.
Un abrazo, felicidades por el blog y mucho ánimo.
Buscando información sobre el autor de la inscripción latina del Arco de la Victoria, he topado con su blog.Me he ocupado recientemente en el mío del referido arco y de su inscripción, en la que me parece adivinar un cierto sentido que podría coantribuir al ‘indulto’ del monumento por parte de la Democracia.
Pienso que una posible traducción de la inscripción latina ARMIS HIC VICTRICIBVS / MENS JVGITER VICTVRA / MONVMENTVM HOC / D.D.D. podría ser: A LAS ARMAS QUE AQUÍ VENCIERON / LA INTELIGENCIA, QUE INDEFECTIBLEMENTE HA DE VENCER / ESTE MONUMENTO / DA,DONA, DEDICA
Con lo cual, el autor de la inscripción habría sabido hábilmente desmarcarse de la adulación al Régimen y de la legitimidad de la victoria misma, profetizando la futura victoria de la democracia.
Si mi hipótesis tiene fundamento, el Arco de la Victoria estaría llamado a ser, en el futuro, el Arco de la Victoria de la Inteligencia, es decir, de la democracia, como la antítesis de la dictadura. Por lo tanto, este monumento presuntamente franquista tiene, gracias al ingenio del redactor de la inscripción, la posibilidad de ser reconvertible en un monumento a la Democracia.
Juan García Gutiérrez
Catedrático emérito de Latín
ZAFRA (Badajoz)
• Juan García Gutiérrez ha escrito (3/3/2008, 14:52 ): Comentario pendiente de publicación
Buscando información sobre el autor de la inscripción latina del Arco de la Victoria, he topado con su blog.Me he ocupado recientemente en el mío del referido arco y de su inscripción, en la que me parece adivinar un cierto sentido que podría contribuir al ‘indulto’ del monumento por parte de la Democracia.
Pienso que una posible traducción de la inscripción latina ARMIS HIC VICTRICIBVS / MENS JVGITER VICTVRA / MONVMENTVM HOC / D.D.D. podría ser: A LAS ARMAS QUE AQUÍ VENCIERON / LA INTELIGENCIA, QUE INDEFECTIBLEMENTE HA DE VENCER / ESTE MONUMENTO / DA,DONA, DEDICA
Con lo cual, el autor de la inscripción habría sabido hábilmente desmarcarse de la adulación al Régimen y de la legitimidad de la victoria misma, profetizando la futura victoria de la democracia.
Si mi hipótesis tiene fundamento, el Arco de la Victoria estaría llamado a ser, en el futuro, el Arco de la Victoria de la Inteligencia, es decir, de la democracia, como la antítesis de la dictadura. Por lo tanto, este monumento presuntamente franquista tiene, gracias al ingenio del redactor de la inscripción, la posibilidad de ser reconvertible en un monumento a la Democracia.
Juan García Gutiérrez.
Catedrático emérito de Latín
ZAFRA (Badajoz)
Vaya por delamnte que ni soy franquista, ni lo he sido, ni lo seré. Entre otras cosas porque Franco murió cuando yo tenía 5 años, con lo que serlo sería una estupidez. Tampoco lo han sido mis padres, siendo de ideología conservadora.
Creo que eliminar todas las obras de Franco es otra estupidez. Si tuviéramos que quitarlas todas, no sé cómo íbamos a hacer para ducharnos, o a dónde nos íbamos a llevar los ministerios y otras muchas cosas.
Me parece muy lógico quitar una estatua ecuestre de Franco (por lo ostentoso de la misma) en la Castellana.
También la Santa Inquisición cometió enormes aberraciones, y a nadie se le ocurre derribar sus templos. La historia, Sr Leguina, es buena, porque es la única referencia que tenemos para mejorar el pasado.
Por cierto, y hablando del pasado, Sr Leguina. ¿A quien quiere usted convencer de que la II República tenía algo que ver con al democracia?
Lamentablemente en España tenemos muchas cosas que aislar de nuestro recuerdo, y no solo (que sin duda) del franquismo.