EL VIRUS IDENTITARIO
“Estaban armados, pero no opusieron resistencia”, decía la nota de la Gendarmería francesa en Burdeos. Eso les define: desprecian la vida de los demás tanto como aprecian la propia. Los heroicos gudaris siempre tiran las armas ante gente armada.
A Francisco Javier López Peña, nacido en 1958, le sobran kilos y debiera cuidarse, pues ese rostro mofletudo y gritón anuncia algún trastorno coronario, pero tendrá tiempo de hacerlo durante los años de cárcel que le esperan a este maketo reconvertido en gudari. El médico del penal impedirá que se atiborre de chiquitos y de villagodios.
Porque Paco López Peña es el jefe de los etarras y desde muy joven ha estado sin pegar un palo al agua viviendo de la extorsión y del atraco hasta llegar al más alto rango del escalafón criminal…
¿Dónde cogió el joven López este virus identitario que le ha convertido en lo que hoy es: un asesino? En alguna taberna, eso seguro, y escuchando cantos raciales o aplaudiendo los goles del Athleti… porque esas cosas no se aprenden leyendo a Kant. Un virus que es mortal, mas -a diferencia de los otros- no pone en peligro la vida de quien sufre la infección, sino la de los demás.
El gran definidor de la identidad euskaldún, es decir, don Sabino Arana Goiri, jamás hubiera admitido entre los suyos a quien no calzara –por lo menos- dieciséis apellidos vascos… y este López Peña –me parece a mí- no tiene entre sus ancestros a un Urrutxurtu que llevarse a la boca. Es obvio que ha sido presa de un proceso perverso llamado hiperintegración, que consiste en identificarse con “el pueblo” de acogida hasta el punto de negar las propias raíces. Los maketos que se meten en ETA o los charnegos que se niegan a hablar el castellano en Barcelona son ejemplos del mismo síndrome… y este Paco López es su más tarado y repulsivo representante.
No creo que el tener apellidos castellanos le convierta en mejor ni peor persona aunque haga meritos matando a seres indefensos. Admirado Joaquin sería conveniente revisaras en los jefes del PNV la existencia de apellidos vascos en absoluto representativos del resto de la poblacion, menos mal que estos sí son demócratas, ¿o no? Estadisticamente esto es muy fácil de probar
No comprendo el paralelismo que establece entre un “jefe” etarra y un trabajador de Linares que vive en Terrassa y habla catalán.
Me parece un tanto idiota la comparación.
No sé de dónde saca usted que este virus sólo ataca a los nacionalistas, autóctonos o conversos. Desde luego en su variente más primaria y repugnante, sí. Pero, sinceramente, yo escucho a Zapatero y ya no sé si soy de los nuestros.
En las filas del PSOE habrá muchos que dicen haber leído a Kant, pero viendo las sesiones del Comité Central (quiero decir Federal, en qué estaría yo pensando), hay preocupantes síntomas de una enfermedad vírica evidente: lo llaman el síndrome de la España “plural”. Y esto se lo creen ya hasta los más centralistas dirigentes jacobinos. ¿O acaso tan clamorosos silencios son sólo el acto reflejo del usufructo del poder?
Los jefes del PNV demócratas?
De toda la vida. Salvo en el pequeñoi detalle de que llevan cometiendo todo tipo de granujerías sirviendoles de colchon a los violentos cada vez que están de capa caída para que con sus apaleos de los árboles, los del PNV sigan recogiendo las nueces o sea gobernando indefinidamente e impidiendo, gracias a sus complicidades que en Euskadi haya libertad salvo para los nazionalistas, y no dejando que haya alternancia.
Mitrofan: No hay tal comparación y quien lo diga me tergiversa.
No se a vosotros pero a mi me recordó cuando lo ví en televisión a otro asesino: el solitario, cuando entraba en el coche en Portugal dando voces.
Coincido con Vd. cuando no comprende como una persona que no tiene las raíces que una ideología le exige para formar parte de una identidad se empeña en ser más que nadie y para eso hay que matar más que nadie.
Los nacionalismo anteponen la tierra, la lengua y la bandera a los derechos de las personas.
La izquierda antepone siempre los derechos de las personas
Pues sí, ciertamente. El verdadero problema es que tienes que creer a pies juntillas en ciertas cosas que definen a la tribu, para que te dejen ser como ellos. Ya si hablas su idioma mejor que mejor. Puta amargura ser vasco (o sea, español) en Santurce… (sin banderas en el ayuntamiento, por cierto)
O sea, quienes practican descaradamente el nacionalismo, tengan el carnet que tengan, son eso, nacionalistas, nunca socialistas porque son términos opuestos
La gente es de donde quiere ser, y no de lo qué les obligen las Constituciones,Estatutos etc. etc., la libertad de los hombres debe ser protegida nunca vigilada.