LA FALTA DE SUSTANCIA
Con ocasión de unas ya lejanas elecciones, tuve un debate televisivo con un adversario que se llamaba –y se llama- Alberto Ruiz-Gallardón… y, dado que era un hueso duro de roer, el partido tuvo a bien enviarme a dos “sparrings” que, desde luego, conocían su oficio. Lo malo es que se trata de un “oficio de tinieblas”.
Así se deduce del decálogo que se empeñaron en que yo aprendiera:
I La gente ve debates políticos porque le gusta la televisión, no porque le interese la política. Por tanto, tenga usted muy presente: a) Que nadie sigue un argumento de más de dos pasos… en el momento de abordar el tercer paso, los espectadores se han ido al baño. b) El mensaje mejor es el tautológico: 2 es igual a 2. No se complique la vida intentando explicar que 2 más 2 son 4.
II No intente convencer a su contrincante. Nunca le va a dar la razón.
III Sólo debe discutir de lo indiscutible.
IV El debate lo gana quien consigue que se hable de lo que él quiere. V No se enfrente al moderador, los espectadores siempre se identifican con él.
VI Sosiego y humor. Usted está invitado en el salón-comedor del votante. No le ponga mala cara, no le amargue la cena.
VII Evite las tensiones.
VIII A la confianza sólo se llega por el optimismo
IX Dosifique la munición para que le aguante todo el tiempo que dure el debate.
X Usted no está obligado a responder a las preguntas que le haga su adversario. Estos “mandamientos” se encierran en dos: 1º Ponga su mejor sonrisa y 2ºEstá usted ante una manada de borregos: no se le ocurra parecer inteligente.
Cualquier lector comprenderá que estamos ante la balada de la trivialidad. Una apuesta por la desfachatez… y lo malo no es eso, sino que estos gurús se han apoderado de la mente de muchos líderes invitándoles a la ocurrencia y a la irresponsabilidad. Así nos luce el pelo.
Compañero Joaquin:
Tienes toda la razon del mundo. Un debate a dos entre dos candidatos no posee sustancia política y es un producto mercantil para ganar votos en las campañas electorales por la sencilla razon de que es imposible “explicar” en los momentos del debate palabras como libertad, igualdad, solidaridad pero sobre todo neoliberalismo y socialdemocracia. Para mi, sustancial es lo ideológico y es permanente y renovable pero no cambiable. No te parece que, en estos momentos de crísis económica donde la derecha la aprovecha electoralmente, lideres y referencia para muchos militantes como tu del socialismo, salgan a la palestra y con suficiente tiempo para explicar todo lo sustancial de la socialdemocracia. Harías mucho favor no sólo al partido que perteneces sino a muchos parados que están sufriendo esta crísis que es fiel reflejo de las politicas liberales y del capitalismo. Un abrazo
No creo que haya exagerado un ápice al recordar aquel episodio. Y, aunque no soy una experta, de aquel debate Kennedy vs. Nixon, apenas nos ha quedado que el segundo lo perdió por ir mal afeitado, con una vestimenta poco adecuada y poco más ¿no vamos a aprender de los errores nunca?
Ahora entiendo porque la mitad de las veces que escucho hablar a algun politico cuando me paro a pensar en lo que realmente esta contando suelo sorprenderme por la total ausencia de contenido de sus palabras, da la sensacion de que a nadie le importa lo que dicen sino el como lo dicen.
Interesante articulo
Un decálogo lamentable. El decálogo del aburrimiento cósmico y de la masa lela.
Me ha gustado mucho este secretillo. GRacias.
Esa filosofía nos ha llevado a estas mangas de inútiles que, en todos los partidos, vienen proliferando últimamente. Dado que “estamos ante una manada de borregos” los políticos le dan al populacho precisamente la carnaza y la alfalfa que les tiene ahítos y adocenados. Brillan por su ausencia los políticos con un mínimo de brillo intelectual o, por lo menos, con una retórica rica en la tribuna de oradores. En vez de a Aristóteles, quienes nos hablan desean parecerse a Marianico el Corto.
Luego se extrañan de la abstención.
Muy interesante, pero……. ¿qué hizo usted?, ¿les hizo caso?, ¿les mandó a paseo?.
Alguna vez me han dicho que, visto el peso que adquieren algunos asesores, ¿por qué no debaten ellos?.
Magnífico blog.
Un saludo.
Bueno eso se referirá a anteriores debates porque los de ahora amen de patados entre los partidos no son debates son entrevistas paralelas, el moderadro da tiempos pactados y no hay replicas ni duplicas todo para convencer a los convencidos de cada candidato ( ojo que la palabra viene de candida… la toga blanca de la pureza y transparencia).
En nustra democracia no hay verdaderos debates lo mas tertulias de periodistas. D. joaquin no se jubile y siga así.
Interesante el decálogo que te dieron para tu debate con ARG.
Ayer vi tu intervención en el programa de Buruaga y me llamó poderosamente la atención tu concurrencia con Eduardo Serra respecto de la función pública. Queria precisar los siguiente:
1.- dos años de intenso estudio no deberían garantizar un puesto de trabajo de por vida,
2.-los que estamos fuera de la función pública pasamos un concurso oposición cada día. Más aún si somos pequeños empresarios. Y tenemos que demostrar nuestros méritos y capacidades continuamente en una sociedad en constante cambio que requiere, por tanto, méritos y capacidades distintas en cada momento,
3.-los datos de productividad de la función pública son de risa, lo que determina que los funcionarios son muy vagos (2=2), con escasísimas excepciones, claro,
4.- la enorme burocratización de la vida española impide que muchas buenas ideas se lleven a la práctica, generen actividad económica y, subsidiariamente, crecimiento del empleo,
5.- los políticos son, en su gran mayoría, funcionarios –como es tu caso y el del propio Eduardo– normalmente, mochileros
6.- los diputados cobran lo que cobran pero nada dan a cambio de su salario. Para ser más exactos, admiten de buen gusto acceder al escaño renunciando a su derecho de palabra en favor de su grupo político. También renuncian al precepto constitucional de la inembargabilidad de su sueldo que, como bien sabes, lo cobra –y merma– de antemano el partido en claro fraude de ley,
7.- los sueldos de los políticos son extremadamente altos si los comparamos con lo que cobraban antes de acceder al cargo de confianza. Especialmente, los técnicos del Estado en sus múltiples acepciones, los profesores y catedráticos de universidad, etc,
8.- los políticos sois extremadamente corporativistas. Recuerda que tanto Eduardo como tu invocáis el término la clase política, universalmente aceptado y que es, a mi modo de ver, perverso,
9.- la legislatura corta de la Asamblea de Madrid (mayo-octubre 2003) sólo adoptó un acuerdo y fue por unanimidad: contabilizar esos meses como una legislatura completa. El efecto perseguido –y logrado—era que computase como tal para el cálculo de las pensiones de los asambleistas y,
10.- los políticos acceden a sus cargos en búsqueda de riquezas presentes y futuras por que saben que más de la mitad del Producto Interior Bruto se genera en la administración, bien sea de forma directa bien interpuesta. Prácticamente todas las grandes fortunas que actualmente existen se han reunido con una participación decisiva de los políticos. Obviamente, las constructoras, pero también y las telecomunicaciones –pagamos las tarifas más caras de Europa por Internet y móviles debido al duopolio—y la comunicación –el Estado es el primer anunciante de largo—y la aviación –Iberia tiene copados los slot de los grandes aeropuertos—podríamos seguir pero haríamos de este decálogo un larguísimo escrito.
De todos modos, la regla del siete respecto de los funcionarios consiste en saber si el Estado lamenta las excedencias: me parece que no.
Un abrazo
El decálogo es coherente con la estrategia de marketing del producto que ofrece y su amplio potencial de clientes. Qué venden: Confianza, delegación, irresponsabilidad del cliente sobre la gestión de las rex pública. Para un público heterogéneo cuya intersección de intereses es una nebulosa de anhelos, deseos y sueños indefinidos. El paradigma estratégico del político se podría concentrar en esta frase:
- No os fijéis en lo que hago, ni en lo que digo, ni siquiera en lo que pienso; tened fe en lo que creéis que pienso, seguid soñando con vuestros deseos.
Este es el discurso postmoderno de la política. Oiga a Obama, o a Sarkosy, o a Rajoy, o a Zapatero…
Los programas no existen, no existe una relación contractual, ni siquiera un compromiso ético concretable, se trata de un discurrir meloso y acomodaticio que tampoco compromete al votante. La política soft. Se soporta a una pasarela de cantamañas del mundo del espectaculo con tal de que nos salgan baratos. Pero a veces están tan sonados que son como un mono ciego en una feria con una pistola cargada en la mano. La defensa de su habichuelas y las de su troupe los hace peligrosos…
Este es el sistema que hemos fabricado: Quien busca líderes acaba encontrando pastores.
Certero post, al que le falta una precisión: ¿cómo salió el debate? ¿Fue justo antes de las elecciones de 1995 en las que acabamos perdiendo la Comunidad, en medio de la ola “popular” que se llevó también por delante Valencia y Murcia?
Saludos.
Igual que en mi anterior comentario a su anterios artículo en el blog, me muestro de acuerdo con VD., y aunque no publique mi comentario no quiero dejar de hacérselo saber. Gracias otra vez por su claridad
Pero qué pena, Joaquin, que todo eso no lo hubieras ido contando antes…
pero sí, y no hablas de la iluminación, la ropa , el peinado… el medio es le mensaje, aunque varios presidentes han perdido la reelección aun controlando los medios televisivos.
El espectador no es borrego, pero está muy narcotizado. Tócale el bolsillo y veremos si sigue votando al talante vacío y a la sonrisa de labratorio.
Saludos.
Joaquín: ¿qué es antes: el huevo o la gallina?. ¿Qué es antes, la estulticia general de los espectadores/votantes o la correspondiente desfachatez de sus representantes?.
Estando bastante de acuerdo con lo postulado por los “gurús”,en cuanto al comportamiento espectador/representante, sólo se me ocurre una cosa que pudiera soslayar esta perniciosa retroalimentación, que tanto degrada nuesta sociedad. Se trataría de tener dignidad (tanto unos como otros), cosa hoy muy escasa.
No se me ocurre otra cosa que pensar que Joaquin Leguina sería el mejor candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid. Entonces si que tendría Gallardón un hueso duro de roer.
Si todos estamos de acuerdo en que el futbol se ha vuelto un gran espectaculo mediatico, la politica hace mucho que lo es… sigamos sus guiones y sus generos: de terror, de aventuras, comedia… etc.
Claro, claro que deberia irse mas a la sustancia. Así me dice un amigo…..”Anda que tus amigos “, podian ser mas coherentes y crear algo, amen de discursos irrespetuosos con la inteligencia, y me insiste ………
1.- No han creado ni una sola coperativa productiva..En Andalucia y Extremadura podrian haber creado cooperativas agricolas transformadoras que ocuparan a la gente, en lugar de denigrarlos a través del pao limosna del paro.. antes PER.
2.- Crear cooperativas de colegios concertados, donde demostrar que lo pueden hacer igual y mejor que los criticados colegios pertenecientes a instituciones religiosas.
3.- Cooperativas de consumo, tipo Eroski, o las famosas tiendas ” rosas ” de Italia.
4.- Cooperativas productivas en general , no solo de viviendas donde ha habido casos que mejor no recordar.
Claro, me dice mi amigo, crear cooperativas supone ideas, imaginación y, sobre todo, trabajo, constancia y no enriquecerse rapidamente.Es decir, sustancia, autentica sustancia …..
Las cosas que nos dicen los amigos hemos de escucharlas con atención pués, tal vez, tenga algo de razón.
Jesús
Yo sigo con lo mismo: al Madrid culto, al margen vicisitudes, siempre le cayeron bien los politicos de izquierdas que peinan canas, con perfil intelectual y que saben expresar sus pensamientos y ejercer su ideología con honradez, claridad y brillantez, por ejemplo Leguina. El Madrid de centro y de izquierdas, de distinto matiz, también tendría razones de sobra para ver en Leguina un candidato fiable y con posibilidades ciertas de que el centro izquierda volviera a gobernar el Ayuntamiento de Madrid. Los mayores rememorarían la calidad humana y politica de un TG y los jovenes tendrían la oprtunidad de vivir política de altura despues de tanto secarral.
Leguina tiene capacidad probada para descubrir que Gallardón no es tan de centro como quiere parecer y hasta que punto, a la hora de la verdad, este político, ciertamente más camaleónico que centrista, se pliega a una derecha más dura, entre otras cosas porque eso es el PP, algo de lo que Gallardón no puede evadirse por muchos gestos que haga de marcar diferencias con otros líderes o “lidereza” de su partido.
En todo caso, sería un revival político tan de altura como estimulante. El duelo tendría de nuevo capacidad de mover la unidad de la izquierda y el interés de la ciudadanía en general por la política con mayusculas. Sin duda podría abrir una nueva etapa desde un buen nivel de salud democrática. Daría a muchos qué pensar y actuar en consecuencia.
Respetado Don Joaquín,
Lo peor de este decálogo tan grosero con la inteligencia del ciudadano televisivo, es que estos “asesores” de fontaneri
ía igual…. hasta llevan razón.
El signo de los tiempos Don Joaquín.
Atentamente,
Pepe Berrocal
El términos pugilísticos, el sparring, es aquel contrincante pactado, de peor nivel, utilizado para foguear al aspirante, y que éste se suelte de manos. Creo que usted se refiere al preparador, que desde la esquina, sin mancharse las manos, ajusta las vendas, aplica la vaselina, cierra heridas y procura las indicaciones para noquear al adversario.
Al margen de términos definitorios, su decálogo, quizás ha degenerado en el tiempo, llevado al paroxismo por los actuales contricantes a ambos lados del ring, donde las sonrisas impenitentes, lenguaje matemáticamente gestual y las metáforas provocadas por psicologías neuro-lingüísticas deberían ser evidentes para sociedades desarrolladas y con un mínimo bagaje cultural, capaces de discernir entre el fondo y la forma de las cuestiones.
El problema, es que, probablemente, todavía no entremos como sociedad en este último sector, como así lo demuestra el hecho de que, incluso en los medios de comunicación, al día siguiente de dichos enfrentamientos, el combate es ganado a los puntos, según la visión del observador externo/juez, por aquel cuya ideología se acerca al color de los guantes del aspirante.
No podremos hacer nada hasta que se batan a calzón quitado sin coquilla, y los espectadores no estén más pendientes del daño infligido que del mero espectáculo entre dos contrincantes defendiendo causas y recibiendo golpes por ello, hasta caer extenuados.
Un afectuoso saludo.
Si esas lejanas elecciones fueron ya en 1995 ¿cómo es que lo traes a colación hoy, en 2009?
Entre aquella fecha y hoy ¿no hubo ninguna circunstancia que te llevara a recordar lo que hoy expresas en tu post?
Bss. Marilde
Son los tiempos… los nazionanismos prosperan auspiciados y alentados por partidos “de izquierda”… con tal de seguir en el poder se hacen pactos con partidos de dudosa responsabilidad democrática… se fomenta el que haya más y más dramas humanos (nunca había visto tanta miseria por la calle: pidiendo limosna, durmiendo en la calle…)… etc. etc. Pero eso sí, los que tendrían que tener visión de Estado (de España en nuestro caso) hacen lo que dice Vd., es decir:
1º Pone su mejor sonrisa y 2ºEstá ante una manada de borregos: no se le ocurre parecer inteligente…. (yo añadiría, parece lo que es).
El problema -creo yo- reside en que la mayoría lo permitimos.
[…] Joaquín Leguina reflexiona sobre la falta de sustancia y la trivialidad imperantes en la política. […]
A principios de los 70 tuve un profesor de Literatura en bachillerato que traía los periódicos y nos pedía que despojáramos al editorial de toda la “paja”. Que lo peláramos como se pela un huevo duro. Con asombro mío dejábamos los editoriales reducidos a una o dos líneas, y en algunos casos…..a nada. Pues lo mismo que los dos sabios esos que le pusieron para enternar.
saludos
Siga desvelándonos las claves, Sr. Leguina, se lo ruego. Quizá acabemos por entender el declive intelectual y moral que nos ha sobrevenido en la política española. Y ni se le ocurra volver: no podría mantener la distancia. Saludos cordiales.
No creo que la culpa sea toda del gurú ¿Acaso la marioneta del gurú, es decir el político x no tiene cerebro?¿Acaso a la marioneta del gurú no le interesa lo mismo que al gurú? y finalmente ¿Es el final del camino la integración de ambas figuras en una nueva?
Finalmente la sustancia que más veo es la pretensión de nuevo aristócrata (excluyendo de las costumbres a imitar a aquellos que hicieron algún trabajo intelectual de importancia) de los políticos en general.
Firma:
uno del Tercer Estado con alguna cultura y alguna neurona en funcionamiento.
Joaquin, todos, si os sirve de consuelo, en las grandes empresas pasa tres cuartos de lo mismo. Triunfa el discurso vacuo, un tapiz de topicos, palabras de moda y conceptos manidos - aunque con frecuencia erroneos, y que por ello no soportan la prueba del tiempo, siendo sustituidos al poco por otros conceptos, igual de pobres y sin embargo tambien repetidos durante un tiempo hasta el tedio.
Eso sí, resulta clave que el discurso vaya arropado por una sonrisa bonita, un pelo engominado o, incluso mejor - la clase directiva sigue compuesta en su mayor parte de varones, a menudo con una vida sexual necesariamente pobre - unos senos hermosos, una larga melena y unos zapatos de estilo.
Por contra, el discurso crítico, original, heterodoxo, creativo, innovador, arriesgado, inteligente lleva invariablemente al ostracismo y, en quienes no escarmientan, al despido.
Esto explica la falta de originalidad e innovacion, el mimetismo entre las grandes corporaciones. Pese a las enormes inversiones en publicidad de marca, nos resultan practicamente indistinguibles, porque las estrategias y mensajes de estas empresas, y el servicio prestado son siempre identicos - e identicamente mediocres.