EL ASCENSOR

Ella, mi vecina, morena, senos solventes y culo respingón, entró en el ascensor con poderío y dijo: “Al sexto, por favor”. Obediente, yo apreté el botón. Entonces me miró, o mejor dicho, me examinó y la sonrisa que, al fin, se dibujó en su boca carnosa era de aprobación.
“Este no es mi piso”, dije torpemente al llegar al sexto. “Puede serlo, si te apetece tomar un café en mi casa”, contestó desenvuelta. Yo supe que a todo ser humano se le concede un milagro y que aquél era el mío.
De vez en cuando la vida nos besa en la boca,’dice Serrat.Usted le llama milagro,
El adjetivo elegido para los senos, me pareció buenísimo: “solventes”.
Me gustará leer el comentario de Ernesto Allende sobre este artículo.
Un saludo Joaquín
Tenemos que hablar…
…había un texto que eludió escribir Kundera cuando Lucie es encontrada por Ludvic.
Es cierto que no deja de ser un reproche, el reproche de lo que no fue escrito. Al leer lo de tu cofradía no he podido sino sonreir.
Entonces escribí lo que Lucie sentía y pensaba, voz que quedó en off grabada en mi memoria. Lo escribí hace casi 20 años en una servilleta de papel. Si la encuentro te la envío.
Seguro que la encuentro.
Siempre encuentro todas mis servilletas.
Yo también supe que a todo ser humano de le concede un milagro el día que recibí de tí esta novela.
Ahora espero y releo… , y leo una vez , y sólo una , a quien hable de los besos de la vida, a quien hable de las comisiones (entre comillas), prefiriendo, a coleto, este párrafo ineludible:
-Sí, de repente lo ví así: la mayoria de la gente se engaña mediante una doble creencia errónea: cree en el “eterno recuerdo” (de la gente, de las cosas, de los actos, de las naciones) y en la “posibilidad de reparación” (de los actos, de los errores, de los pecados, de las injusticias). Ambas creencias son falsas. La realidad es precisamente al contrario: todo será olvidado y nada será reparado. El papel de la reparación (de la venganza y del perdón) lo lleva a cabo el olvido. Nadie reparará las injusticias que se cometieron, pero todas las injusticias serán olvidadas.
La Broma. Milan Kundera.
ISBN 84-322-0488-9
¡Leerte es , siempre, más que un placer !
A veces, todo puede reducirse a una cuestión de predisposición inteligente.
Si una vecina entra en el ascensor y con poderío nos dice “Al sexto, por favor”, es posible que la mayoría de los mortales nos sintiésemos un poco heridos en nuestro propio aprecio, pensando : ¿Qué se habrá creído esta morena de respetable patrimonio macizenco? ¿Que soy el conserje-ascensorista?
Pues no. Lo inteligente y oportuno es ser obediente e intuir que no es tiempo para plantearse jerarquías sociales. Que detrás de este incidente “puede haber tema”. Y las ocasiones las pintan calvas.
Felicidades D. Joaquín.
Yo también juego siempre al cuponazo de los milagros. A ver cuando me toca, al menos, el reintegro. La cosa está muy mala, hermano.
P.D.- Si el señor Leguina lo tiene a bien, me gustaría agradecer a Perenquén su comentario de esta tarde. Me ha causado sincera emoción. Ha sido muy generoso. Repito, muchas gracias y un abrazo.
Yo sólo añadiría que era Julio y que su camisa parecía una segunda piel, íntimamente pegada por el calor, que el ascensor era estrecho y que la corta distancia y la temperatura me permitía disfrutar de su perfume que ella me regalaba. Enhorabuena Joaquín.
¡qué indiscreto has sido dando tantas pistas! Senos solventes. Culo respingón. Boca carnosa. Un poco mandona. Y, por si fuera poco, ¡en el sexto piso!… Espero que mi marido no visite tu blog.
Oiga, eso pasa en muy contadas ocasiones pero, cuando pasa, confluyen el río de la literatura y de la vida en un afluente que puede llegar al parosismo. Una vez instalados allí, cada tarde puede venir cargada de metáforas, de nuevos himnos poéticos para llevar al folio en blanco. Lo celebro.
Lo peor de todo Joaquín es que con los tiempos que corren, uno ya no puede garantizar que el ascensor le suba al sexto, pero como dice el refran: ” La ocasión la pintan calva”.
Me dice mi amigo Chuchi que entre en el blog y que escriba un comentario…… Pues me ha gustado, y mucho. Es un sueño. La vida es sueño y antes que pesadillas prefiero milagros como este. Ahora bien el que tiene hambre con pan sueña… y que no nos falte.
[…] Por ser la Virgen de la Paloma Publicado 15/08/07 Memorias de la radio , Sociedad Hace unos días estuve huroneando en otros blogs. Quería aprender algo, y me asomé al de Joaquín Leguina, al que admiro como buen escritor después del mucho poder que tuvo en la política. Su post era un cuento breve escrito en primera persona: la historia de una conquista amorosa en un trayecto de ascensor. Me sorprendió positivamente por dos motivos: no mencionaba ningun tema de actualidad y, fantaseara o no, era de un tono intimista. Qué suerte la suya. Los escritores cuajados tienen la suerte de concitar el interés con sólo anunciar su nombre al pie de unas líneas. Y, a partir de ese momento, ganan nuestra complicidad con una historia o un pensamiento que no necesitan ni el glamour de Capote ni la autoridad intelectual de Kierkegard. ¿Se puede cocinar así también un post? Sea la respuesta positiva o negativa, hoy, por ser la virgen de la Paloma me voy a saltar las reglas a la torera. Es 15 de agosto, los pueblos de media España procesionan a sus vírgenes patronas, y muchas palomas, begoñas y otras advocaciones de la Señora celebran su onomástica. La paloma, a pesar del Espíritu Santo, de Noé y de Picasso, se ha convertido en una leyenda urbana ingrata. Carlos Herrera, que reparte ambrosía o vitriolo según le venga, les llama ratas con alas. Yo me quedé siempre en su primera buena fama, la de cuando estudiábamos -pásmate, gobierno- Historia Sagrada. Y desde las torcaces y mensajeras, a las de maíz o algunas otras de carne y hueso, casi todas me han caído bien. Tengo una hermana Paloma que es adorable, una de las personas más buenas y generosas que conozco. Otra Paloma de ojos verdes y frondosos como debió de ser el Edén, me volvió loco cuando yo no era más que un tímido estudiante. Lo pensó mejor, se casó con un italiano y hoy vive en la isla de Elba, donde espero que funcione la línea ancha para que constate que aún me acuerdo de ella cada 15 de agosto. Pero la última Paloma a la que quiero rendir hoy homenaje es a mi compañera de RNE Paloma Arranz, una de esas piezas fundamentales en cualquier programa donde preste su entusiasta colaboración. Es despierta, competente, servicial, sensible y está enseñada a no responder nunca sin una sonrisa. Tiene una voz refrescante que a mí me parece hermosa, y me identifico mucho con ella porque, como me ocurre a mí, a veces baila las palabras de su sitio . Muchas felicidades, Paloma. Y no olvides que la de Alberti también se equivocaba…y no por ello dejó de emocionarnos. […]
Me ha impresionado tanto tu milagro que comento tu historia en mi propio blog. ¿Cuádo podré colgar yo historias como ésta?