LEY ELECTORAL


Se anuncia que el Gobierno pretende reformar la Ley electoral (que por decisión de no se sabe quién se metió dentro de la Constitución Española de 1978)… Leo el anuncio y me preocupa. Y me preocupa con buenas razones, porque una nueva Ley electoral debería ser consensuada, al menos entre el PP y el PSOE, y ese acuerdo se ha convertido durante los últimos años en un suceso raro. Seguramente tienen la culpa los dos (PSOE y PP), pero habrá de reconocerse que el Gobierno de Zapatero durante la pasada legislatura siempre prefirió embarcarse con nacionalistas de variado pelaje.
Nada ha dicho el Gobierno acerca de los problemas que quiere resolver con esa nueva Ley electoral, y de lo único que habla la prensa es de la desproporcionalidad que viene denunciando IU, formación que con más votos, pero dispersos, obtiene menos diputados que los nacionalistas, menos votados, pero que concentran sus votos en pocas circunscripciones.
¿Cuál debiera ser el objetivo del Gobierno? A mi juicio, es hora ya de plantearse un doble objetivo: 1) sacar la gobernabilidad del Estado de las manos de los nacionalistas, tal y como hoy la tienen a través de una sobre-representación parlamentaria a todas luces escandalosa y 2) que los aparatos de los partidos no sean los únicos que deciden a quién hemos de votar, nos gusten o no las caras y los curricula de sus enlistados candidatos. Dicho de otra forma: se debería acabar con esa brutalidad de: “cómete la lista entera”.
Estos dos objetivos se consiguen mediante un sistema bien conocido: el mayoritario, que se aplica, por ejemplo, en el Reino Unido. Y, si se quiere –para arreglarle el cuerpo a IU o a Rosa Díez-, puede complementarse el modelo eligiendo a una parte de los diputados por el sistema proporcional en listas de ámbito nacional.
 

15 comentarios para “LEY ELECTORAL”

  • Borja A. ha escrito (16/5/2008, 19:48 ):

    Sí, estoy de acuerdo: los nacionalismos han decidido demasiado, más que nada la legislatura pasada. Pero seamos justos: con la calculadora y nuestro sistema electoral en la mano, los nacionalismos están poco sobrerrepresentados. Lo están bastante más los dos grandes partidos.

  • violeta ha escrito (16/5/2008, 22:46 ):

    Yo tengo muchas ganas de no tener que comerme “la lista entera”. Pero no acabo de creerme que los aparatos de los partidos estén dispuestos a dejar de mangonear, pese a anuncios, promesas y al despegue de los nacionalistas que está escenificando Zapatero. Va a ser que no, una vez más. Y van… ¿Por qué no organizas una “porra”?.

  • miguelnunezrios ha escrito (17/5/2008, 17:29 ):

    Zapatero habló hace tiempo de, al menos, listas desbloqueadas… pero podríamos ir hacia un sistema de listas abiertas como en el Senado.

    El problema es el de siempre: en España los partidos políticos tienen todo el poder, y no lo quieren ceder a los ciudadanos.

  • Jose Castellano ha escrito (18/5/2008, 10:35 ):

    Estoy totalmente de acuerdo con los dos puntos que se citan como objetivos prioritarios que deberían inspirar la reforma de la Ley Electoral aunque creo no ajustado a la Constitución el sistema mayoritario por lo que habría que buscar otros medios para lograr el segundo de los objetivos citados.

    Por otra parte, en la web http://lacomunidad.elpais.com/agorasoc se puede encontrar el excelente artículo

    “REFORMA ELECTORAL Y CALIDAD DEMOCRÁTICA

    de Juan Antonio Cordero,
    publicado en la Revista El Viejo Topo número 244 (mayo 2008) que trata con profundidad y rigor este tema.

  • lamanodelventrilocuo ha escrito (18/5/2008, 18:16 ):

    Joaquín, te remito este post que en su día escribí en mi blog al respecto de este asunto.

    Un saludo

    La Ley electoral es una de esas cosas de las que todo el mundo habla, y que todo el mundo desconoce –como el caviar, pongamos por caso–. Uno de los mitos que sobreviven gracias a este desconocimiento es el de la famosa sobre–representación parlamentaria que se atribuye a los partidos políticos minoritarios –entre nosotros, los “nacionalistas”–. El mito no es falso –al menos para algunos partidos–, pero es una verdad contada a medias.

    Después de un complejísimo cálculo que lleva unos dos minutos, es posible elaborar la siguiente tabla en la que el “índice de sobre–representación” muestra cuántas veces más diputados tiene una formación en relación a su porcentaje de votos. La tabla está ordenada de mayor a menor.

    %votos__%escaños_índice de sobrerep.

    PNV____1,20___1,71_____1,43
    Na–Bai_0,24___0,29_____1,19
    PSOE__43,74__48,29____1,10
    PP_____40,12__43,71____1,09
    CiU____3,05___3,14_____1,03
    CC–PNC_0,65___0,57____0,88
    ERC___1,17___0,86_____0,73
    BNG___0,82___0,57_____0,70
    UpyD___1,20___0,29_____0,24
    IU______3,80___0,57_____0,15

    Queda claro que el campeón en sobre–representación es, de largo, el PNV, que tiene un 43% más de diputados que de porcentaje de votos, seguido de lejos por Na–Bai, que tiene un 19%. PSOE y PP le siguen con un modesto 10%. ERC, en cambio, tiene un 25% menos de diputados que de votos, y el indiscutible farolillo rojo es IU, que tiene un 85% menos diputados que votos, o sea, casi siete veces menos –algo parecido le sucede a UpyD–. Como se ve, en líneas generales el mito se resiente, sobre todo si consideramos que no es lo mismo un 45% en 6 escaños –PNV– que un 10% en 169 –PSOE–.

    Es obvio, pero la mayoría de los españoles lo desconocen –algunos, incluso lo ignoran–: los grandes beneficiados por la Ley electoral son –¡oh, sorpresa!– el PSOE y el PP; la gran perjudicada –¡oh, sorpresa!–, IU –ahora acompañada por UPyD–. Habrán oído muchas veces a los dirigentes del PP –y a algún socialista a título personal– quejarse del poder que la ley actual otorga a las minorías; lo que no oirán es una propuesta de reforma por parte de ninguno de estos dos partidos. Interesan los votos que se ganan con la queja; no la merma de poder que supone cambiarla. Algunos políticos empiezan a hablar de una tímida reforma para llegar hasta los 400 diputados que permite la ley, añadiendo 50 diputados a elegir por circunscripción única –una posibilidad que mejoraría las expectativas electorales de IU–, pero eso es todo lo lejos que están dispuestos a llegar.

    La ley electoral se hizo como se hizo con un objetivo: asegurar en sus inicios la viabilidad de un sistema político recién estrenado mediante el fomento de un fuerte bipartidismo, sin perjudicar demasiado a las minorías territoriales –un encaje de bolillos–. Objetivo conseguido. Ahora bien, que los partidos no hablen de ello, no debería ser impedimento para que nosotros sí lo hagamos. ¿Porqué no pensar en posibles mejoras?

    La ley establece –creo que está en la Constitución– que la provincia sea la circunscripción electoral. Es decir, se asignan escaños a cada provincia en función de la población –siempre con un mínimo de dos diputados– y luego se asignan estos escaños de acuerdo con la Ley D’Hont.

    Puestos a elucubrar acerca de modificaciones en la Ley electoral, se me ocurren dos métodos de asignación de escaños situados en los dos extremos posibles:

    - Ley electoral de circunscripción única –España entera– y una asignación proporcional de escaños –tantos votos, tantos escaños–.

    – Ley electoral con 350 circunscripciones –una circunscripción, un escaño– y una asignación de escaños de tipo “el primero se lo lleva todo”.

    Con la primera ley, adiós para siempre a las mayorías absolutas y “mayorías amplias”. Los partidos mayoritarios perderían representación a costa de aumentar más, si cabe, el control del partido sobre los diputados y el peso de los “partidos minoritarios”. Podríamos especular, al tiempo, acerca de qué zonas del país serían las más beneficiadas por la legislación saliente de un parlamente de esta manera constituido: ¿hacia dónde irían las asignaciones presupuestarias? ¿competirían los partidos por el voto de las grandes concentraciones de población o por las zonas más deshabitadas?

    La segunda es, para mí, la más deseable: el candidato que más votos saca en su circunscripción se lleva el escaño –haya competido con uno, dos, quince o sesenta y dos candidatos–. Por supuesto, con este método, adiós a las listas cerradas. La mayor ventaja de este sistema es que introduce en la política el concepto de responsabilidad ante la ciudadanía, y que libera al diputado –al menos hasta cierto punto– de la perniciosa idea de la “disciplina de partido” a la hora de votar. Cada diputado es responsable directo ante los electores de su circunscripción –sean o no sus votantes– y el ciudadano se dirige a “su” parlamentario. Solo un sistema como el descrito puede dar lugar a lo visto en el parlamento británico: cien diputados laboristas votando en contra de Tony Blair. Por cierto, ¿creen que IU saldría muy perjudicada con este sistema? Piénsenlo antes de responder. Cuando lo importante es el candidato y no el partido, ¿están en desventaja los pequeños?

    Se trata de repartir el poder. En líneas generales, a mayor distribución del poder, mayor beneficio para el conjunto. Ya el sistema electoral con circunscripciones provinciales significa una descentralización del poder: el diputado sabe que debe obediencia al partido que lo pone en la lista, pero al tiempo sabe que no puede apoyar medidas que vayan en contra del territorio en el que ha sido elegido –cosa que no sucedería con una circunscripción única–.

    No hay duda de que, con una ley de 350 circunscripciones, el mayor problema sería el establecimiento de los límites de las mismas. El criterio debería ser de población: todas ellas deberían tener un número de población similar (alrededor de 125.000 habitantes); ahora bien, todos los partidos querrían un mapa de circunscripciones que maximizara su número de diputados –imposible ponerse de acuerdo–.

    Cámbiese la Ley electoral y nótense de inmediato los beneficios en el poder judicial, en las comisiones parlamentarias, en el nivel de independencia parlamentaria y un largo etcétera. Y si añadimos una reforma de la Ley de financiación de los partidos políticos, ¡sería ya el acabose!

  • Alvaro Ramos ha escrito (19/5/2008, 17:36 ):

    Bravo lamanodelventrilocuo!!
    100% de acuerdo con tu comentario.
    No obstante, esa reforma debido a la dictadura de partidos es simplemente imposible. Supondría el cambio de una democracia a medias como en España a una democracia completa y comparable al Reino Unido. Un sueño al que ójala alguien sea capaz de contagiar a una parte importante de la sociedad española. (para hacerlo léase The Tipping Point de Malcolm Gladwell)

  • Reforma Electoral ha escrito (20/5/2008, 08:55 ):

    MANIFIESTO POR LA REFORMA DE LA ACTUAL LEY ELECTORAL

    http://reformaleyelectoral.blogspot.com/

    Un cada vez más extenso grupo de ciudadanos considera una urgente necesidad democrática reformar la actual Ley Electoral.

    No es de justicia que a Izquierda Unida le cueste cada escaño 481.520 votos y a UPyD 303.535 votos mientras que al PNV le cuesta solamente 50.541, a Nafarroa Bai 62.073, al PSOE 65.470 y al PP 66.470 votos. No es equitativo que IU, tercera fuerza política en número de votos obtenga 2 escaños con 900.000 votos y UPyD, quinta fuerza política con 300.000 alcance únicamente 1 asiento en el Parlamento mientras el PNV con 300.000 votos consigue 6 diputados.

    Este sistema adultera la voluntad de los ciudadanos emitida en las urnas, escamotea la representatividad y proporcionalidad de un sistema multipartidista como el español y burla el deseo de gran parte de los votantes que observan como su voto no vale nada en virtud de una Ley Electoral caduca.

    Por tanto:

    * Exigimos a las dos grandes formaciones políticas españolas una profunda reflexión sobre el tema desvinculada de sus intereses partidistas, coyunturales y electorales.

    * Reclamamos que escuchen las voces que se alzan en la sociedad representando a una mayoría deseosa de un cambio que permita que el voto de todos los ciudadanos tenga el mismo valor.

    * Demandamos una reforma de la actual Ley Electoral, por injusta y alejada del principio “Un ciudadano, un voto”.

    POR UNA REFORMA DE LA LEY ELECTORAL.

    UN CIUDADANO, UN VOTO.

    http://reformaleyelectoral.blogspot.com/

  • Teofilo serrano ha escrito (21/5/2008, 10:44 ):

    Interesante asunto este y nada desvinculado de los intereses de cada partido. El sistema británico es interesante, pero ya me gustaría a mí saber lo que los demócratas de pata negra dirían ante la situación, bien real en el caso de Gran bretaña de que un partido con el 42% de los votos tenga una mayoróa de 100 escaños o que otro con el 205 de los votos, Véase libdem saque 15 o 16 escaños.
    Ah y además que en UK, donde no necesitan constituciones escritas para respetar las tradiciones democráticas existe una comisión multipartidista para reformar las “constituencies”. ya me imagino yo lo que sería España pracyicando lo que los americanos llaman “gerrymandering” y por cierto el sistema de los distritos unipersonales era el de la Restauración, periodo en el que florecia el caciquismo y la compra de votos cosa más fácil de hacer que en distritos más grandes, de ahí la ley electoral de la República, que también tiene lo suyo que comentar. así que antes de ponerse a cambiar cosas hay que penssarlo bien, porque sistema electoral perfecto no olo hay, y como dice uno de los comentaristas el actual español ha resuelto unos cuantos problemas durante 30 años. y si es por IU con este mismo sistema llegó a obtener 23 o 24 diputados. Lo de las listas abiertas está muy bien y es muy democrático y queda muy bien, pero luego a la hora de la verdad la gente vota con notable coherencia, ver Senado, donde parece tener más importancia el orden alfabético, que la supuesta vaía de los candidatos. Cuando “o tempora o mores” el PP era minoritario en Madrid, para que saliera Ruiz Gallardón senador tenía que acompañarlo con ciudadanos llamados Soravilla O Vindel

  • Alvaro Ramos ha escrito (21/5/2008, 16:52 ):

    Reforma Ley Electroral:

    La cuestion no es lo que pierde IU (que sinceramente tras su papel esta legislatura casi se merece). El que mas pierde no es un partido político sino el votante. Que se abran las listas. Que se creen distritos uninominales. Que se acabe con la democracia de partidos que extiende su reinado a todos los organismos del Estado, privando de independencia desde la CNE hasta el Banco de España. Este clientelismo merma la democracia, es caldo de cultivo de amigismo y favorece la falta de mérito.

  • damián díez ha escrito (22/5/2008, 14:46 ):

    Estoy de acuerdo en que se extienda la posibilidad de elegir a más ámbitos de los actuales, ya sea selección de políticos, que servicios públicos financiar ( yo no quiero que mis impuestos vayan a las actuales TV públicas) y vayan a la Dependencia, etc…

  • gmbarranco ha escrito (23/5/2008, 12:28 ):

    Sí, sí. De acuerdo con todos. Vale. Pero… ¿Cómo reducir la sobre-representación nacionalista? Lo imagino: colegio nacional; porcentajes mínimos; etc. Ahora imaginen una gran coalición nacionalista forzada por esa ley (ya hay precedentes) denominada, por ejemplo, UNION NACIONALISTA, en la que estarían nacionalistas de todas partes (vascos, catalanes, gallegos, canarios, asturianos, aragoneses, andaluces, etc.). Un relativamente sencillo sistema basado en la proporción de votos locales aportados a la coalición y la divisibilidad del mandato electoral (repartiendo el tiempo, etc.; se me ocurren sutilezas) lograría burlar los propósitos de esa reforma electoral. Así que se debe pensar bien.

  • DAvid Cote ha escrito (24/5/2008, 01:14 ):

    Señor Leguina, me gustaria saber su opinión, si la conoce, sobre la valoración que hizo Patxi Lopez, en su blog, sobre la reunión entre el Presidente Zapatero y el Lehendakari Ibarretxe. Muchas gracias anticipadas.
    Mi opiniónal especto de esa valoración, es que me parece muy acertada y las propuestas de futuro bastante realistasy buenas para los ciudadanos Vascos.

  • Jabato74 ha escrito (27/5/2008, 16:20 ):

    Una cosa tengo clara: la Ley electoral debe reformarse YA. Con o sin consenso, porque como tengamos que esperar a que se pongan de acuerdo las 2 grandes fuerzas políticas de este País, vamos apañados.
    No es democrático ni justo el actual sistema que tenemos, donde partidos con tintes de “asociación de vecinos” acaban consiguiendo una representación política, a nivel nacional, totalmente desproporcionada y exagerada.
    No pueden tener las llaves de todas las legislaturas, partidos que obtienen 100.000 o 300.000 votos y que se presentan exclusivamente en una determinada comunidad y provincias. Partidos que siendo nacionalistas y defendiendo unos intereses concretos dentro de sus comunidades (sin importarles demasiado lo que vaya más allá de sus fronteras), acaban decidiendo en la forma de gobernar de todo un país (para mi, que soy de Madrid, imaginaros la gracia que me hace que CIU o el PNV decidan la política nacional en territorios que les resbala y les importa un “bledo”). Partidos que obtienen el triple de escaños que otras fuerzas políticas que les triplican en votos. No es que sea militante de IU, pero puedo entender el cabreo de sus simpatizantes cuando legislatura tras legislatura, comprueben que sacando 1 millón de votos acaban reducidos a grupo Mixto, mientras otros partidos, con 100.000 votos (todos dentro de una misma comunidad) obtienen el doble de escaños (o el triple). Véase el caso de CIU, ERC, PNV… Los grandes beneficiados, los de siempre (PSOE y PP). Eso si, esto hay que cambiarlo, ya no por buscar un sistema más justo y democrático, sino porque el tema de los nacionalismos se está descontrolando hasta limites insospechados, gracias a la exagerada representación política que obtienen en las urnas con un puñado de votos. Un saludo.

  • rafa ha escrito (13/6/2008, 21:49 ):

    No conozco a fondo las leyes españolas pero he visto el método estadounidense (un estado federal) durante años para mantener la, digamos, “centralidad”, frente a una presión excesiva de los estados.

    Es bastante simple, se amenaza educadamente a los estados (autonomías aquí), con cierta “selección” en el gasto público que queda bajo el gobierno federal (en nuestro caso el gobierno central).

    Por ejemplo, algunos estados se negaban (y podían hacerlo por soberanos) a subir la edad mínima de consumo de alcohol hasta los 21 años. El estado federal simplemente anunció que el plan nacional de autopistas (la malla vertical-horizontal que vertebra los 48 estados contiguos en EE.UU) no pasaría por los estados que no se sumaran a la iniciativa. Hoy, todos los estados tienen el límite de +21.

    Este sistema lo han aprovechado ejecutivos demócratas y republicanos.

    Ignoro si es viable aquí.

    saludos

  • Isidoro ha escrito (17/7/2008, 14:36 ):

    Seré breve, sr. Leguina:

    1. De acuerdo con reformar la ley electoral para quitar poder al localismo: al 100%.
    2. Dice usted hoy en su artículo de El Mundo que piensa luchar contra este estado de injusticias al que usted alude. Sepa que si tiene usted la mitad de las ganas que tengo yo, lo conseguiremos. Y sepa también que yo, aun sin considerarme de izquierdas: si usted tiene esas ganas de las que le he hablado, si votaría a la izquierda para ese fin. Llámese Rosa Díez o llámese un proyecto dirigido por usted. Sepa que esas injusticias a mí me tocan cerca, que las padezco, que nunca será lo mismo para usted que para mí. Piense en mí y en tanta gente como yo, piense que queremos victorias, hechos efectivos. Queremos recuperar terreno, que no se nos meta la policía política en los bares. No abandone este noble empeño de luchar por la justicia y la libertad, piense en nosotros.

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