IZQUIERDA Y NACIONALISMO

A lo largo de su atormentada y tormentosa historia, la izquierda, con todas las contradicciones que se quiera, ha peleado por extender el ideal de ciudadanía,
vale decir: ha luchado por la liquidación de los privilegios, incluidos, claro está, los ligados al sexo, al linaje, a la raza (si es que eso existe, que no creo) o a la clase social. Precisamente lo contrario de lo que han sostenido y sostienen los nacionalistas de cualquier color.
Los nacionalistas suponen, por ejemplo, que la pertenencia a una comunidad cultural es suficiente título para otorgar derechos o levantar fronteras. En ellos, el antiigualitarismo es patente y sirve, por ejemplo, para convertir a la lengua “propia” en fuente de discriminación contra quienes tienen otra lengua materna.
Lo dicho: resulta imposible ser de izquierdas y, a la vez, ser nacionalista, pero hay más:
¿Cómo hacer una política de Estado, cualquier política de Estado, teniendo como socios a los nacionalistas?
¿Qué Estado se puede construir en España haciendo caso a las disgregadoras demandas de los nacionalistas?.
Señor Legina,
Hay un error en la premisa que UD. denuncia. UD señala que hay una contradicción intrínseca entre ser socialista y ser nacionalista (o pactar con un nacionalista). El argumento es que un socialista debe aspirar a la igualdad (o a la abolición de privilegios) dentro de un mismo país. Su análisis olvida que sobre este último punto “un mismo país” no hay ni de lejos acuerdo. No lo había en el 78 y menos ahora. Al menos desde fuera tengo la sensación de que nos hemos pasado los últimos 30 años ahondando en nuestras diferencias. Si somos diferentes la solidaridad es como poco menor. Que yo sepa no hay muchos socialistas que aboguen por una igualdad entre portugueses y españoles. Y eso que según las últimas encuestas hasta un 25% de ellos quieren formar parte de España. O de lo que quede.
Un saludo
Entonces, ¿también descartas ser socialista y nacionalista-español?
Solo dos puntualizaciones. Decir que la izquierda ha luchado por la eliminación de privilegios, a parte de ser lo suficientemente ambiguo para no poder ser rebatido directamente, diría que es solo cierto en el modelo teórico, porque a la hora de ejercer, la izquierda se ha guardado bien su cupo de privilegios.
Lo segundo es que cada uno hace los socios que apetece, si tan incompatible son izquierda y nacionalismo, ¿como es que el partido de gobierno se busca como socio el nacionalismo mas rancio? ¿No es mas sensato acercar posturas al partido de la oposición? Nos quieren vender que son irreconcialiables las posturas para evitar el traspaso de votantes, pero bien cierto es que entre el votante medio del PP y del PSOE hay mas similitudes que entre cualquiera de ellos y los nacionalistas. Lo mas democrático seria un entendimiento entre dos fuerzas que juntan a casi el 80% de los votantes.
Josep-Lluís Carod-Rovira , el señor que aparece en la foto , no es nacionalista , le he escuchado decir que es catalanista-independentista , que no es lo mismo, me parece a mi.
Parece mentira que uste z que ha sido presidente de la Comunida z de madri z durante tanto tiempo diga lo de la política de Estado , teniendo como socios a lo z nacionalista z.
¿ Qué hizo Felipe González , y Aznarrrzzzz ? Cuando lo z necesitó?
ESTADO FEDERAL , Don Joaquín. Estado Federal .
Hay que darle una respuesta seria al Estado Español de una vez.
A mi modesto entender, que no es tanto como el de usted.
Saludo z don Joaquín
Coincido en sus apreciaciones y me gustaría que su partido, que dice ser de izquierdas, tuviese en cuenta que para gobernar no se puede aliar con “fascistas”, como son los nacionalistas, que están llevando a cabo una limpieza étnica en sus regiones. Al igual que Franco pero al revés.
Aceptando que no se puede ser de izquierdas otorgando derechos en función de la comunidad cultural que algunos “expertos” o predicadores otorgan a un grupo humano -y eso vale tanto para el nacionalismo como para un multiculturalismo político mal entendido- el argumento se queda corto.
Porque los derechos, tanto legales como sociales, que nosotros tenemos en España, están en función de un estado -de bienestar- que los distribuye y asegura, y el estado está en función de una soberanía nacional que en su germen no se diferencia del que tienen los nacionalismos.
La soberanía, concepto todo lo chusco que se quiera, está muy asociada a la idea de nación, al de poder, o poderes que se llevan bien en un mismo espacio y a falsas creencias en una cultura común -como si la cultura pudiese ser única y homogénea-
La diferencia no está en eso, sino en que la “izquierda” da a esa herencia histórica del estado -que a su vez es heredero del cruce de linajes de casas reales luchando por el dominio del resto- un impulso universal, al menos dentro de sus fronteras, y en la medida de lo posible fuera.
Y quiero que se me entienda, a mi no me gustan los nacionalismos, pero creo que criticarlos haciendo un canto al igualitarismo y contra las fronteras, sólo le da razones a ellos por nuestra incoherencia o por negarles algo de lo que nosotros si hacemos uso –la soberanía-
Más bien lo que diferencia a la izquierda –con sentido de gobierno y estado- del nacionalismo, es que una usa la soberanía para ampliar derechos, como por ejemplo los lingüísticos, y los nacionalismos para restringir unos y apoyar otros. La izquierda democrática juega a crecer y el nacionalismo a un juego de suma cero.
Quizás la diferencia entre la izquierda y el nacionalismo, más que de igualitarismo y de identidad, sea de la racionalidad aplicada al juego del estado.
Cada día es un placer mayor leerle, don Joaquin. Sin duda da usted en la diana.
Yo soy nacionalista y de izquierdas, por lo tanto, se puede.
Y se puede ser bético y de Triana, y al mismo tiempo de izquierdas. O sea se puede ser lo que uno quiera. Y así podríamos seguir la argumentación (?) hasta decir la mayor inconsistencia que a uno se le ocurra.
Yo me quedo con la discusión de Helena Béjar en su libro “El corazón de la república”. Copio una frase que puede servir para definir mejor el problema:
El nacionalismo prende en el sentimiento, mientras que el republicanismo prende en la razón…
Del liberalismo no toca hablar hoy, espero que le anfitrión del blog nos lo proponga otro día.
D. Joaquín estamos necesitados de pedagogía directa, clara. Primero información objetiva. Luego una pizca de generosidad y siempre, mucho sentido común.
La influencia de los nacionalistas ¿no deviene de una ilógica ley electoral?
El debate interminable ¿no es producto de dejar abierto ad aeternum el titulo VIII de la Constitución?
Usted podría ilustrarnos mucho sobre todo esto, aunque fuese en varios capítulos.
De Álvarez Junco existe un libro de 2001 titulado “MATER DOLOROSA, La idea de España en el siglo XIX” en el cual intenta explicar el proceso de construcción de la identidad española a lo largo de ese siglo, desde la inestabilidad y el atraso cultural y económico, la pérdida del imperio hasta la debacle del 1898, que cierra el siglo y anuncia una crisis identitaria con la creación de proyectos nacionalistas periféricos.
Pero no frunzan el ceño los nacionalistas y no desdeñen el libro por “españolista”; el nacionalismo es un sentimiento humano respetable, pero conviene relativizarlo y desacralizarlo un tanto, incluso _ no vendría nada mal_aplicarle ciertas gotas de humor.
Saludos.
Resumido:Nación política es la nación española. La nación es la fuente de todos nuestros derechos Sin nación no existe derecho ciudadano alguno. En España existen ademas algunas naciones culturales que aspiran a ser naciones políticas. Espero no lo logren. Seria la consolidación definitiva de la desigualdad entre los españoles. La izquierda española ha perdido el norte al aceptar como posible la disgregación de España. Si algo distingue a la izquierda es la búsqueda de la igualdad. El actual modelo de reparto de la tarta es lo mas desigual que se ha inventado en España desde hace tiempo. Pero ello es debido a la confusión de conceptos que existe actualmente. Defender la nación española es lo ilustrado. Defender los nacionalismos periféricos es lo reaccionario.
Sin nación española no existirán ni derechos ciudadanos, ni igualdad entre españoles, ni progreso económico, ni justicia social ni de la otra.
No soy un facha.
Si no se llega a un acuerdo de mínimos sobre estas cosas con los conservadores, esto acaba mal.
Los nacionalismos se curarían si la gente viajara y leyera más. No hay nada más caduco que los nacionalismos actuales españoles y sobre todo, porque se sustentan en una sola premisa: el rendimiento político.
Es urgente un cambio en nuestra Ley electoral. ¿pero habrá algún partido con dos bemoles para hacerlo?
España, el Estado español o como quieran llamarlo, necesita de dos partidos (PP y PSOE) que deberían hacer frente común en cuestiones como ésta y dejarse de pensar en el beneficio electoral a corto plazo.
¿podríamos mirarnos en la Alemania actual ¿podríamos tener un poco de sentido común? Seguro que nuestros hijos y nietos nos lo agradecerían.
Saludos
Expuesta ya mi postura anteriormente polemizo con algunos participantes.
De acuerdo con Dn. Joaquin, en principio, me parece. El “hombre” no existe. Existe el “ciudadano español”, al cual su ordenamiento jurídico le da sus derechos. La igualdad fundamental, creo que será la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Además habrá medidas sociales y políticas correctoras para paliar la distinta posición de salida en la lucha por la vida. En ese sentido no es igual de ninguna manera ser ciudadano español o ser nacionalista vasco. Son categorias distintas. La primera (nación española) no pretende introducir desigualdades, pretende paliarlas. Lo segundo,(p.ej. nación vasca) pretende ya de salida dar privilegio a ciertas autonomías, al conocimiento de ciertas lenguas minoritarias (que por otro lado deben ser protegidas, pero no como motivo o causa de privilegios)
La igualdad que se propugna en principio es la de los ciudadanos de la misma nación. Yo no quiero ser como los chinos, ni siquiera creo que ellos quieran ser como yo.
Me parece que puedo coincidir con Alvaro Ramos.
A José-Luis Prieto le diria que , naturalmente todo socialista español, forma parte de la nación española, es un nacional español, incluso es un nacionalista español, precisando mas, si no fuera que ese -ista introduce algo de confusión.Con Lupus,con geromín, con Roberto C, con Juan_pg, con Ernesto Allende Cafrune, con Daniel M creo que también coincido, en líneas generales, no se. Yo ampoco entiendo las actuales alianzas del Sr. Presidente.
Con Ibiza coincido de manera mas rotunda.
A mek no lo entiendo bien. Coincidiria con él si cuando habla de nacionalismo se refiriese a nacionalismo español, no así si hablase de nacionalismo andalúz o catalán.Discrepo con Diego B. Sí, Carod es nacionalista catalán en su peor versión, la separatista (o independentista, como dice Vd.)
Gonzalez y Aznar , por aritmética parlamentaria, alentaron a los nacionalistas. Ni ellos, ni nosotros, supusimos que esto iba a acabar así. Los separatistas son insaciables.
No estoy de acuerdo con el Estado Federal del que todo el mundo habla, pero que en realidad nadie quiere en España. La igualdad de derechos entre las autonomias seria radicalmente rechazada por vascos y catalanes, sobre todo. Aceptaré (además del imperfecto actual sistema al que debo acatamiento) otro que mantenga un sistema judicial único para todos los españoles, un sistema educativo único para todos los españoles. Idéntico respeto para la lengua española en toda España y caja única de la Seguridad social. Desarrollar los estatutos debe pasar a significar no dar mas competencias, sino recuperar competencias para el Estado español.
¿Es escandaloso esto?
¿Porqué hay que aceptar que descentralizar es progresista y centralizar reaccionario? Depende. Yo, además, pienso mas bien lo contrario.
El error es común. Nacionalismo es una enorme palabra baúl en lo que el argumentador puede meter lo que quiera, especialmente favorable a la estrategia del hombre de paja.
Por mi parte, soy gallego, independentista e internacionalista, como la inmensa mayoría de mis “compañeros políticos”. No sé de donde sacan ustedes que nos gustan las fronteras o que nos creemos superiores: Galiza siempre fue tierra de emigrantes, y nunca tenemos reparo en acoger a quien sea.
Nuestra máxima aspiración en el mapa ibérico es un diálogo en condiciones de igualdad con el resto de pueblos de la península: El castellano, el vasco, el andaluz, el catalán, el portugués… y no la sumisión a Madrid. Creo que es una demanda, como mínimo, discutible, pero es que ustedes nunca quieren discutir cara a cara, prefieren generalizar y calificar antes que escucharnos.
Ni guerra entre pueblos,
ni paz entre clases,
Don Joaquín.
Salud y Socialismo.
Aburre el intento permanente de establecer una cierta simetría entre “nacionalismo español” y “nacionalismo catalán” o “nacionalismo vasco”.
El llamado “nacionalismo español”, con base en la Constitucíon Española,destaca por su carácter integrador - no de anulación - desde una pesrspectiva solidaria y cohesionada. Por el contrario, los nacionalismos catalán y vasco, destacan, entre otras cosas, por el incuestionable carácter disgregador que les da la razón de ser. El trasfondo reside en la desvinculación. O sea, todo lo contrario. Intentar a estas alturas el establecimiento de una mimética vinculación identitaria entre “nacionalismos”, supone ignorar estrepitosamente que, desde algunas perspectivas, se puede identificar el “nacionalismo español” a partir de concepciones político-sociales enfrentadas, cuando no, antagónicas. Lo cual implica desconocer que, desde posiciones distintas a las de otros tiempos, se trata de unir desde la diferenciaciación sin recurrir a la separación. Nada más y nada menos. Algo así como la diferencia entre suma y resta o entre insolidaridad y egocentrismo.
no hay comentarios
No estoy de acuerdo
Tamopoco estoy de acuerdo
Sr. Leguina:
Gracias por discrepar de la idea de Estado que tienen algunos políticos profesionales del PSOE que ahora, desgraciadamente, ostentan el poder.
Gracias por poner en su sitio a los nacionalistas centrífugos. Yo me siento español y España es un proyecto común que hoy día garantiza la convivencia en un Estado democrático. Por eso, me permito desconfiar de aquéllos que quieren mermar su territorio y sus instituciones para imponer su identidad totalitaria.
Pero soy pesimista, Sr. Leguina, una generación y media de jóvenes adiestrados por los nacionalismos catalán y vasco -y ahora gallego- sólo tienen en mente una cosa: el odio hacia España. Pobres víctimas de esta España madrastra que les ha abandonado en las escuelas.
Los nacionalistas pregonan que un pueblo (el “suyo”, definido por ellos mismos, claro) es, colectivamente, portador de derechos seculares previos y por encima de los derechos individuales o los atribuidos a colectivos mediante el ejercicio cotidiano de la democracia. Por lo tanto, nacionalismo y democracia son élementos opuestos el uno al otro. Con mayor motivo, son contrapuestos nacnionalismo y socialismo ya que éste es internacionalista y tiende a la solidaridad y la justicia universales.
Sr. Leguina:
A proposito del nacionalismo, considero que todos los partidos que presentan candidaturas a nivel estatal, los grandes partidos, buscan un país formado por ciudadanos individuales(nosotros, en mi caso su votante) y que por tanto defienden posturas integradoras, desestiman derechos sobre territorios y habitantes de territorios, algo que parece de origen medieval. Me preocupa que no sea así, espero que su partido se defina antes de las elecciones, porque muchos de mis conciudadanos (yo inclída) pensamos que pueden estar en peligro derechos individuales básicos como el cobro de una pensión futura, la sanidad y educación gratuíta, etc. Y digo esto porque como usted bien sabe cuando se pdivide un mercado (no he puesto un país, pero es lo mismo) es muy probable que aparezcan deseconomías de escala que serán muy dificiles de superar. Gracias por ofrecerme este espacio.
Entiendo y Comparto todo lo que. Lo que no entiendo es qué hace Vd. en el PSOE. Un partido que, como el PP y otros, no permite la discrepancia o la silencia.
Se equivoca el señor Ciudadano X cuando otorga al nacionalismo gallego la condición de advenedizo: las fuerzas nacionalistas fueron el motor de la aprobación del primer estatuto de autonomía de Galicia por un apabullante 78% de votos favorables, el 28 de junio de 1936. También se equivoca cuando afirma, con la ligereza propia de la inspiración en el lugar común, que existe una generación y media (?) de jóvenes “adiestrados” por los nacionalismos que odia a España. Es dudoso (por no decir risible) que este contubernio haya existido en Galicia, donde desde 1981 los nacionalistas han gozado de unas cuotas de poder político institucional muy limitadas temporal y cuantitativamente (unos meses, en el caso del tripartito prefraguiano), hasta el actual bipartito. En esas condiciones tan precarias es harto complicado establecer una política educativa que presuntamente incentive el odio hacia nadie, a no ser que se entienda que la mera cooficialidad del idioma gallego en Galicia y la promoción de nuestras restantes manifestaciones culturales propias supongan de por sí una ofensa inadmisible para terceros.
En España, el nacionalismo siempre ha sido históricamente disgregador, antiigualitario, discriminador y nada solidario. Claro que, como hoy por hoy se sabe tan poco de Historia de España, se estudia tan poco de ella y es la bella desconocida de la Educación, tal vez estemos condenados a repetirla en algunos aspectos. Espero que ello pueda tener remedio.
Es muy sencillo , no quiero su modelo de estado, siempre he pensado que es una pena que no nos hayan colonizado los ingleses, los prefiero a los socialistas como usted y Felipe Gonzalez que habla de la hispanidad como un iluminado, pues no , diga usted que no con los independentistas no cuenten para construir su España , paren que yo me bajo
Es una pena con lo bien que me cae, que poco le comparto
Cuando se habla de modelo de estado y de izquierdas desde dirigentes del partido socialista sale lo peor de mi, fijese que me cae simpatico, le he seguido en tiempos en que usted tenia cierto poder, y en cuestiones mundanas coincido, pero en libertades e izquierda la verdad me sonroja. Vamos que oyendo y viendo lo que da de si el socialismo una se sonroja. Soy independentista de izquierdas y vasca , solo por eso puedo ir a la carcel
Nunca llegué a comprender la deriva de mi ex-partido hacia posiciones claramente nacionalistas. Intentando encontrar explicaciones, escribí el artículo que copio seguidamente esperando que, por lo breve, sepais disculparme por el corta y pega:
“EL NACIONAL CAPITALISMO
Publicado en “Chispas” (*) número 42 (Septiembre, 2006)
José Castellano. Miembro de Ágora Socialista.
Gramaticalmente la combinación de nacionalismo y socialismo sería nacionalsocialismo, un vocablo de tan terrible significado que nunca quise aplicar al partido socialista por las actitudes y políticas en las que lleva tanto tiempo instalado y que lamentablemente dieron como resultado la hegemonía electoral y social del nacionalismo de derechas (CiU) con el acompañamiento de la pseudo izquierda independentista (ERC) y el sometimiento complacido y doloso de la otrora potente izquierda catalana (el propio PSC e Iniciativa per Catalunya, la irreconocible heredera del PSUC).
Pero al fin creo haber hallado la expresión adecuada utilizando los términos nacional-capitalismo que sin tener tan terribles connotaciones viene a resumir claramente la realidad de una constante degeneración ideológica y de renuncia al espacio del socialismo democrático para acabar revolcándose junto con las demás fuerzas políticas del nuevo régimen catalanista en las turbias aguas del nacionalismo, enfrascadas todas en una alocada espiral reivindicativa que no sabemos como acabará porque la avaricia y la deslealtad institucional fueron siempre consustanciales al nacionalismo tal como ha quedado sobradamente demostrado desde los comienzos del desarrollo autonómico hasta nuestros días.
Así, podemos ver como ahora mismo, sin ni siquiera esperar al despliegue de un Estatuto de Autonomía tan desmesurado como el recientemente aprobado, y traicionando lo acordado con el resto de España y con los propios ciudadanos catalanes, todas las fuerzas políticas (salvo el aquí irrelevante Partido Popular) se han lanzado a reivindicar en su globalidad el proyecto aprobado en Cataluña antes de su paso por las Cortes Generales empezando por exigir de manera particular e inmediata el traspaso de los aeropuertos de El Prat, Reus, Gerona y Sabadell, competencias muy representativas de lo que he dado en llamar nacional-capitalismo, un capitalismo en nombre de la nación que mediante la depredación de los activos del estado o de las compañía titulares y por lo tanto sin arriesgar ni un euro de sus propios bolsillos abre paso al manejo de ingentes recursos y al disfrute de todas las ventajas de la gestión y del poder, poder de usufructo y poder para dar y repartir utilizando empleos, chollos y prebendas para satisfacción de las elites estabuladas y para mantener y ampliar la numerosa clientela.
Asimismo, el nacional-capitalismo ha planteado otra gran batalla para controlar las líneas de cercanías de RENFE exigiendo además que el traspaso venga acompañado de una dote de seis mil millones de euros, un billón de las antiguas pesetillas con las que la Generalitat pretende expoliar tan valiosas infraestructuras y que además sean otros quienes paguen las inversiones millonarias durante unos cuantos años. En todos estos casos y en otros muchos que lo fueron y los numerosos que todavía llegarán queda patente el ansia infinita de poder, el acaparamiento de competencias a pesar de la muchas veces demostrada incompetencia, la exigencia de un pastel cada vez mayor a costa de los demás y el acuerdo tácito para usufructuarlo quienes aquí mangonean lo público y condicionan lo privado porque todo ello permite el encumbramiento y la perpetuación de una nueva clase, la nacional-capitalista que salvo en el origen aparentemente democrático es asimilable a la nomenklatura que durante tantos años se benefició del capitalismo de estado hasta la desaparición de la Unión Soviética.
(*) Revista editada por Unificación Comunista de España (UCE).”
Sin duda es Vd.valiente, al menos politicamente hablando, se atreve con un tema prácticamente muy tratado aunque creo que muy mal tratado sobre todo desde la derecha y desde los nacionalismos y últimamente tambien por Psoe. Antes de hacerle mi valoración le diré que lamento llegar tarde a este blog y que espero participar en los debates que va proponiendo, con mayor o menor fortuna.
A mi modo de ver los nacionalismo anteponen el territorio y la lengua a la persona, que es para la izquierda el eje central de sus politicas. Da igual que una persona sea mejor o peor y las ideas que tenga lo importante para un nacionalista es que esa persona sea patriota que esté dispuesto a matar y morir por un territorio y por una bandera, yo profiero luchar en defensa de unos derechos, tambien de una bandera si esta representa unos valores más alla de de un territorio y de una lengua esos valores son, a mi juicio los derechos fundamentales que son o debían ser como los diez mandamientos actuales de toda persona que se precie democrata.
Pero no debemos olvidar que cuando hablamos de nacionalismo, hablamos de un sentimiento y los sentimientos son muy dificiles de manejar, en cualquier momento se nos pueden ir de las manos y llevarnos a la locura colectiva, hay que tener mucho cuidado en como los tratamos, no me gusta como lo hace la derecha con lo catalanes a los que insulta de forma directa e indirecta en sus medios de comunicación y luego se extraña que aumente el nacionalismo, es como si a nuestra mujer o a nuestro marido le insultamos constantemente y luego nos extrañamos de que se quiera separar y nos pida el divorcio.
No me gusta la política de pactos del Psoe con nacionalista vestidos con el ropaje de progresistas, cuando para ellos las personas son importantes si son de su territorio sino todo son obstaculos.
Bueno señor Leguina es un placer, aunque supongo que llego un poco tarde a este debate. Un saludo
En el artículo de Pepe Castellano se habla de bases estabuladas, de clientelismo. A ver:
Saben ustedes cuantos miles de puestos de trabajo con retribuciones de nivel medio y, sobre todo alto, se pueden inducir desde los gobiernos del Ayhuntamiento de Barcelona y de los de Cornellá, l`Hospitalet, Badalona, Santa Coloma etc. etc.
Y cuantos desde el gobierno de la Generalidad?
Y cuantos desde las diputaciones provinciales y de todos los organismos controlados por dichas administraciones?
Pues esas son las bases estabuladas, los clientes que con mayor o casi siempre menor dosis de escrúpulos, forman parte de las muchas organizaciones socialistas.
A ver quien es el guapo que mantiene la independencia, a ver quien es el guapo que intenta que se tomen acuerdos de naturaleza social demócrata con esa tropa !!
Sr.Leguina,
Soy un padre separado el cual se estan vulnerando todos los derechos posibles,tanto a nivel social como penal.
Me gustaria exponerle mi caso,es posible?
Saludos.
Señor Leguina: he de reconocer que solo he leido los titulares de prensa. Según estos, dice usted: “Los nacionalismos han matado a más gente que la bomba atomica”. Es cierto. La razón es muy sencilla; los nacionalismos son tan antiguos, casi, como la propia humanidad, y la bomba atomica tiene unas decenas de años (y esperemos que en breve muera de inanición). Yo personalmente soy nacionalista. Soy pacifico y pacifista. Esa es mi seña de identidad, la que acompaña a mi nacionalismo radical. Radical si, de raiz. En mi caso, como vasco que soy, nacionalista vasco. No excluyente como dicen algunos, sino incluyente. Incluye a todo aquel que venga y quiera ser participe de esta sociedad; sera siempre bien recibido. Pero aquel que venga e intente imponer su nacionalismo, sera rechazado.
Por último una pregunta: ¿sigue Usted siendo afiliado de un partido que se proclama como español? ¿no es un partido un partido nacionalista? Nacionalista español. Ustedes tienen la suerte de estar reconocidos como nación y no tener que luchar por ese apellido.
Sr.Leguina
El Nacionalismo puede cobinarse tanto con ideologias de izquierda(comunismo, socialismo, marxismo…) como de derecha(fascismo, nacionalsocialismo…) y el nacionalismo no es una ideologia como usted cree, sino que es una ideologia que representa el Estado, la nacion y los que viven en ella por lo que puede ser tanto de izquierda como de derecha.
El nacionalismo es como el patriotismo solo ue con algunas diferencias.