POR UN NACIONALISMO ESPAÑOL Y DEMOCRÁTICO

 Ibarreche anuncia (con fecha y todo) un referéndum para que los vascos decidan si Euskadi se independiza de España (por cierto, no es normal que nadie le pregunte a este pavo qué votaría él en semejante referéndum). En la misma dirección navega, respecto a Cataluña, Carod Rovira, un líder que forma parte del Gobierno de la Generalidad, presidido por un sedicente socialista llamado José Montilla, nacido en la provincia de Córdoba, quien se niega a usar en público el español (siendo ésta la lengua materna de la inmensa mayoría de los ciudadanos catalanes). Para animar la cosa, unos cuantos radicales, amparados por ERC, el partido de Carod, se dedican a quemar fotografías del Rey (no porque ellos sean republicanos sino porque el Rey es un símbolo de España) y, mientras, en las Cortes, todos los grupos nacionalistas (catalanes, vascos, gallegos…) reclaman la existencia oficial y la participación en los campeonatos internacionales de selecciones deportivas de sus respectivos territorios (no para intentar ganar o para competir ellos con solvencia sino para que España no pinte nada en el concierto deportivo internacional). Y todos estos provocadores se dirigen a sociedades -como la vasca o la catalana- cuyos ciudadanos, en su inmensa mayoría, se sienten vascos (o catalanes) y, a la vez, españoles, a los que habría de sumarse la cantidad de aquellos que -en porcentaje nada despreciable- se sienten sólo españoles.
 
 Hablemos, al fin, claro: Prat de la Riba y otros “regionalistas” (así se hacían llamar los fundadores del catalanismo) no proponían la independencia de Cataluña, y no la proponían no porque no la desearan, sino porque sabían que eso era imposible. Percibían con claridad que frente a esa aspiración existía una apabullante mayoría… y hoy sigue existiendo esa mayoría contraria, pero sus representantes políticos son, a menudo, incapaces de plantarse y -emulando a Alan Ladd frente a Jack Palance en “Raíces profundas”- decir a los nacionalistas: “No sigan ustedes por ese camino”. Aunque, a lo mejor, para que este “basta ya” se produzca haya que cambiar la Ley electoral…pero ése es otro asunto, dentro, eso sí, de la misma triste historia.

20 comentarios para “POR UN NACIONALISMO ESPAÑOL Y DEMOCRÁTICO”

  • Alvaro Ramos ha escrito (2/10/2007, 18:32 ):

    Estimado Sr Leguina,

    Vivo fuero de España desde hace varios años y el tema nacionalista es algo que con frecuencia me pregunta mucha gente (entiéndase extranjeros). La pregunta que más oigo (no se si es casualidad pero sobretodo por anglosajones) es la misma: ¿Si fueran mayoría, podrían el País Vasco o Cataluña ser independientes?

    Al fin y al cabo lo que el Lendakari ha dicho es que va a preguntar a los vascos es si están de acuerdo con la idea de separarse de España para siempre.

    Dejemos a parte por un segundo el hecho terrible de que ETA siga activa, primero, no creo que el revuelo fuera menor si la propuesta de “referéndum” hubiera ocurrido en Cataluña donde ETA no está (tan) activa, y segundo, no es imposible encontrar un sistema que garantice que la gente vote de manera libre.

    Entonces la cuestión para la que no tengo respuesta es: ¿Que hay de malo en saber si los vascos quieren o no la independencia? Y segundo, ¿Qué ocurre si una mayoría de vascos quieren la independencia? Lo que me preocupa es que se está en contra de la consulta no por una cuestión de principio sino porque no tenemos respuesta a estas preguntas. Sinceramente, por más que me duela que ambas regiones se separen de España, más me dolerá no poder responder a la pregunta que tanto me plantean. Si son mayoría habrá al menos que tener ese hecho en cuenta. Además no se me ocurre peor “campaña” que la decir a todos los llamados votar que no nos importa lo que piensan.

  • Luis Solana ha escrito (2/10/2007, 18:43 ):

    ¡Qué barbaridad! ¡Qué pesimismo!. Anímate Joaquín que las cosas son complicadas pero no tristes. No es lo mismo.
    Con el afecto de siempre.
    LUIS SOLANA

  • Ernesto Allende Cafrune ha escrito (2/10/2007, 22:59 ):

    De José Montilla, nacido en la provincia de Córdoba y actual Presidente del Gobierno de la Generalidad, dice el Sr. Leguina que es un “sedicente socialista”

    Busco en el diccionario de la RAE el término sedicente y encuentro : “Persona que se da a sí misma tal o cual nombre, sin convenirle el título o condición que se atribuye”

    ¿Debo entender que el titular del blog quiere decir que el Sr. Montilla se autodenomina socialista sin que le convenga tal condición ?

    No creo. Debo estar comprendiendo mal el comentario. Pertenecen ambos al mismo partido.

    ¿O no? ¿El PSC = PSOE en Cataluña? ¿O tiene días?

    La verdad, cada vez asimilo peor las cosas.

    Debe ser por los cambios de tiempo. Las lluvias, la humedad.

    Si, eso va a ser. Los cambios de tiempo.

  • Simio ha escrito (4/10/2007, 11:50 ):

    ¿Que hay de bueno en saber si los vascos quieren o no la independencia?

  • Joaquín Leguina Herrán ha escrito (4/10/2007, 12:42 ):

    Ernesto, Él es del PSC y yo del PSOE

  • Joaquín Leguina Herrán ha escrito (4/10/2007, 12:43 ):

    Simio, “Porque el derecho de
    autodeterminación se discutió ya durante el proceso constitucional y se
    acordó que no era pertinente. Por eso, porque la Constitución es también un
    pacto que no puede romperse unilateralmente”

  • rafael ha escrito (4/10/2007, 21:11 ):

    Yo también creo que José Calvo Sotelo, Ramiro de Maeztu y Joaquin Leguina defienden lo mismo. Al fin y al cabo meter en un mismo saco a Prat de la Riba que creó la Mancomunitat suprimida por el dictador Primo de Rivera que también prohibió el catalán y compararlo, con Carod, actual conseller de la vicepresidencia es confundir la gimnasia con la magnesia. A la mayoría de ciudadanos de Catalunya, los gamberros que queman retratos nos provoca la misma repulsión que los que quemaban senyeras cuando algunos celebraban la Liga del Madrid. Y si unos merecen que se les aplique el Código Penal, a los otros, también. Ahora bien, son a lo sumo doscientas personas en un territorio donde viven más de ocho millones, no saquemos las cosas de quicio. A la mayoría lo que nos produce arcadas es que hoy la mitad de pasajeros de un convoy ferroviario han tenido que ocupar las vías para ser rescatados de la enésima avería (más en el mes de septiembre que en el mes de julio). Esta es nuestra urgencia y no sale en ninguna portada de ningún diario de Madrid.

    Y si uno que se proclama socialista quiere privarnos el voto y que elijamos entre su partido y el PP no hay problema, ya decía Pla que lo que más se parece a un español de izquierdas es un español de derechas.

  • Diego Bautista García ha escrito (4/10/2007, 22:00 ):

    Señor Leguina soy militante del PSOE desde hace muchos años y militante por la democracia aún más. Me dio mucha alegría el saber que usted tenía un blog y que de podía leerle tranquilamente porque usted me pareció siempre que era un pilítico que no se las callaba. Pero al leerle este artículo , me cuesta pensar que usted coincida con los señores de la guerra y compañía.
    Yo creo que si el pueblo vasco dice que quiere otra situación distinta a la que tienen pues bendito sean sus cojones si pueden conseguirlo pacíficamente , o no ? Bueno, yo
    sólo doy mi opinión .
    No hable usted con esa ironía del señor Montilla hombre , que lo único que hace es escenificar lo que representa. En fin señor Leguina , yo creo que hay que ser ( aún más ) respetuoso con las decisiones democráticas o no? un cordial saludo Señor Leguina.

  • Diego Bautista García ha escrito (4/10/2007, 22:14 ):

    Señor Leguina . Hace poco descubrí su blog y me dio un poco de alegría porque creo que usted es de los que dicen las verdades a la cara . Soy un viejo militante de su partido y más de la democracía. Usted siempre me parecio un buen político pero con cierta ironía perversa , no va a ser usted perfecto verdad?
    Pués a lo que iba , Señor Leguin a democráticamente todo o no ? Ya somos mayorcito para saber qué conviene o no.
    En cuanto al Presidente Montilla y paisano , pues un poco de respeto a su interpretación de su papel , o no ? Señor Leguina un poco más de humilda que yo creo que a usted le sobra inteligencia.
    Un saludo respetuoso.

  • Diego Bautista García ha escrito (4/10/2007, 22:26 ):

    Señor Leguina : Con la democracía todo . Con violencia nada . Cada pueblo puede decir lo que quiere y le conviene. Más respeto al señor Montilla aunque sea Andalluz como yo . Lo que hace es representar lo que los catalanes quieren que represente para eso lo han elegido democráticamente . Creo que usted abusa mucho de su ironía señor Leguina. UN SALUDO RSPETUOSO. De un militante de base del Psoe desde hace muchos años y aún más de la democracia.

  • Alvaro Ramos ha escrito (5/10/2007, 08:39 ):

    Simio,

    ¿Es bueno saber si la persona con la que vivo quiere vivir conmigo? Hay bastante de bueno en saber si los vascos quieren o no la independencia. La legitimidad de un político que quiere la independencia depende de ello. Resulta extraño que en un país como España donde nos pasamos un tiempo infinito discutiendo sobre la estructura y contenido del mismo no sepamos quien quiere estar dentro y quien quiere estar fuera. Tengo la impresión (y desafortunadamente es sólo una impresión) que hay menos independentistas de lo que pensamos y comprobar este hecho pondría en su sitio a mas de uno.

    Sr Legina,

    Es cierto que el Lendakari puede que rompa la legalidad con esta consulta. Y es también cierto que la Constitución es (o al menos fue) un pacto. No obstante, este argumento me parece insuficiente teniendo en cuenta el problema que tenemos entre manos. Poner un número debajo de una reivindicación permitiría medir la amplitud del problema. Veo poco defendible que cuando una parte del País Vasco quiere la independencia el resto de España no se molesta ni siquiera en saber cuantos son. Ah! y el pacto constitucional en este punto fue como poco precario. Sinceramente leyendo la carta magna parecería que se puso todo en marcha para llegar a donde estamos hoy. Ni entonces en el 78 ni ahora, sabemos con cuanta legitimidad contaban/cuentan quienes apoyan la independencia. No obstante, la estructura que se creo tras el 78 les permitió alcanzar cotas de poder que a su vez se ha dado la oportunidad de ganar más adeptos. En algún momento alguien tendría que saber cuanto de verdad hay en tanta reivindicación. Quizás eso permitiría mandar a hacer gárgaras la próxima vez que vengan exigiendo.

  • Simio ha escrito (6/10/2007, 12:25 ):

    Alvaro Ramos:
    Segun tu teoria ¿Es bueno saber si la persona con la que vivo quiere vivir conmigo?

    En el resto de España se deberia hacer un referendum de admision o expulsion de esa region.

    A no ser que apuestes por el modelo de matrimonio musulman donde solo el hombre (una parte de la pareja) tiene derecho a repudiar a la mujer. O es que los demas no tenemos derecho a decidir nuestro propio futuro.

    Al margen que la metafora de la pareja, que no es mas que eso, un metafora “tramposilla”.

    Como decia Joaquin Leguina, las reglas de juego legitimas son las que marcan la constitucion del 78. Lo demas es la ley de la selva. Los Españoles nos cargamos la II republica, algo realmente inhumano. No entiendo como hay gente que quiere cargarse la constitucion. A mi hay cosas que no me gustan de la cosntitucion española ¿pero Alvaro: que entiende usted por convivencia civilizada?

  • Meteko ha escrito (10/10/2007, 11:04 ):

    Hay, par mí, un motivo más fuerte por el cual no es conveniente (y hasta poco democrático) un referendum de ese tipo en sociedades escindidas en cuanto a su “identidad nacional”, lo expongo en:

    http://meteko.blogspot.com/2007/09/autodeterminacin-en-espaa.html

    …con contra ejemplos claros y vengo a decir:

    [i]”Si en una votación en Catalunya ganase la supresión del catalán de la enseñanza no sería algo democrático, por más que fuese votado por una mayoría.
    (…)
    Las cuestiones que dividen a una sociedad se han de solventar con medidas intermedias, que no contentarán a ninguna de las partes al 100%, pero que tampoco excluirán a ninguna de las sensibilidades,.
    El régimen de las autonomías fue un acuerdo de este tipo, un intento por aglutinar a centralistas y, nacionalistas y separatistas. Seguramente este régimen es muy imperfecto y debiera hoy ya ser revisado (¿Un estado federal quizás?) pero [b]a la solución a que se llegue no puede ser por medio de la exclusión de una parte perdedora en un referéndum[/b].”[/i]

  • violeta ha escrito (12/10/2007, 20:31 ):

    Luis Solana siempre ha tenido la sonrisa fácil, cosa que se agradece… Pero lo de ahora me hace pensar que se ha dado al prozac. ¡Qué matraca optimista contra cualquier análisis! Pues que no decaiga, don Luis, que ningún palmero triste tiene futuro en el tablao.

  • Iggypop ha escrito (16/10/2007, 10:18 ):

    Recién descubro su blog, señor Leguina, y doy gracias a los dioses paganos porque no todo está perdido en la infantiloide y analfabeta izquierda española. Ésa que propugna una “República Federal” sin haber leído otro ensayo político que los carteles electorales.

    Veamos: si hay una cosa cierta es que los nacionalistas catalanes y vascos no engañan, ni pretenden engañar, a nadie. Las hemerotecas están llenas de ejemplos (Maragall: “nunca daremos por cerrada la estructura territorial”. Mas: “Sin confrontación con España, Cataluña se muere”). El objetivo de todos, declarado, es alcanzar la plena soberanía, y el único obstáculo es la viabilidad de su permanencia en la UE… y la Constitución.

    Agradezcamos, pues, su honestidad. Menos de agradecer es la impagable colaboración que reciben de la izquierda española, empeñada en la propagación de mitos, el más dañino de los cuales es presentar a España como un artificio franquista semejante a la extinta Yugoslavia (no, nadie se atreve a mencionar ese nombre. Pero está en el inconsciente) y a la Constitución como una oprobiosa rémora de la dictadura creada para perpetuar la opresión contra los pueblos ibéricos.

    ¿Qué hay de malo en saber si los vascos quieren o no la independencia? Pues de malo no hay nada… salvo que “los vascos” no son sujetos de derechos más que en la medida en que son ciudadanos españoles. No existen los cacareados derechos colectivos, sino la suma de derechos individuales. Dicho esto, saber “cuántos” (que no “si los”) vascos desean la independencia no sería malo.

    ¿Y si ese número de vascos es tal que representa una amplia mayoría de los mismos (lo que no es lo mismo que el simplista aserto “los vascos desean la independencia”)? Bueno, eso plantearía varios problemas:

    Primero: la independencia, ¿permitiría garantizar que los vascos no independentistas -y convertidos bien en expatriados, bien en vascos forzosos- conservaran íntegros sus derechos ciudadanos? Antes de contestar, mírese, por favor, a Letonia, Estonia, Lituania o Kosovo.

    Segunda ¿cerraría esa independencia el conflicto histórico? Al margen de los litigios que esa Euskadi soberana habría de mantener con Francia, quedaría por ahí Navarra. Y nuestro pueblo vasco no tardaría en reclamar otros territorios antaño pertenecientes al Reyno de Navarra. El nacionalismo, por más que ahora toque considerarlo muy progresista, nunca se detiene en sus exigencias. Las aparca, pero no renuncia a ellas.

    Por cierto, lo anterior vale para Cataluña o ¿es que alguien cree que han renunciado al sueño de los Països Catalans?

    Pero, insisto, lo grave no es ese deseo -legítimo- de abandonar España. Lo que resulta sobrecogedor es ver con qué empeño la izquierda de toda España les ayuda hablando de Repúblicas Federales -sin hacer un solo análisis profundo de lo que significa-, federalismos asimétricos o España plural. Esa es la misma izquierda que acusa a Rajoy de apropiarse de los símbolos españoles sin entender que son de todos y que es deber de todo político serio hacer uso de ellos.

    Un saludo. Le seguiré leyendo.

  • Iggypop ha escrito (16/10/2007, 12:49 ):

    Rafael:

    Sorprende que esa indignación por el lamentable estado de la red de transporte público no se traduzca en actitudes más contundentes. Los catalanes, mansurrones somos, seguimos a la zanahoria que nos tiran y nos creemos -ilusos somos también- que al día siguiente de proclamar nuestra soberanía nuestros trenes irán como acostumbraban a ir en el Imperio Británico.
    Así que vamos quemando fotos del rey (¿200 entre 8 millones? No me hagas reír. Estan quienes simpatizan con el gesto, quienes le ríen la gracia y quienes apuestan por despenalizar el hecho -yo entre ellos- aunque les daría un pasmo si servidor quemara una foto de Companys) y mientras tanto las carreteras, los trenes y el aeropuerto, de puta pena. Eso sí, es culpa de Madrit…

    Alvaro:
    En España nos pasamos un tiempo infinito, ciertamente, discutiendo cómo debe ser el estado. Cosa que no sucede en ningún otro país, no porque no les preocupa el tema, sino porque les parece lo suficientemente serio como para tenerlo ya por cerrado.

  • Moisès Clotet i Rodríguez ha escrito (30/10/2007, 17:00 ):

    Vamos Legina. Que esto de ser español es ser demócrata, socialista, de derechas, máss de izquierdas o democrático, signo de madurez o no tener ganas de tocar los cojones. Y ser catalán o vasco es cosa de nacionalistas. Vale Leguina, no sé si eres nacionalista o españoleas de lo lindo. En todo caso, sigues sin enterarte. Te puede el naciuonalismo…. Ah no…que tu eres español!!!…

  • Olmo ha escrito (8/11/2007, 01:29 ):

    Hoc volo, sic jubeo, it pro ratione voluntas

  • Olmo ha escrito (8/11/2007, 01:30 ):

    Hoc volo, sic jubeo, sit pro ratione voluntas

  • Miguel Angel ha escrito (11/11/2007, 22:23 ):

    Felicidades por el extraordinario artículo, Joaquín.
    Y sobre quienes te atacan, teniendo en cuenta el tufo nazi-onalista que echan, perfecto; la izquierda ha sido siempre internacionalista y estos nazi-onalistas son sólo burgueses con añoranza de la tribu. Y tan de derechas como Blas Piñar, aunque algunos sean tan cortos de creerse rojos.
    ¡Más leer a Marx, paisanos, antes de defender ideas nazi-nazi-nazionalistas desde supuestas plataformas de izquierda!
    De cierto tipo de gente lo único que se puede esperar es el exabrupto, no el análisis.
    Con los años uno descubre que una de las pocas formas que quedan de ser modestamente de izquierdas es defender una patria común, en la que todos tengan los mismos derechos ante la ley y las mismas obligaciones. Y esa patria común sólo se puede hacer con un Estado común; un Estado lo suficientemente grande como para tener voz internacional y cara al interior capacidad legal y fuerzas para imponer la Ley a los grupos delictivos (incluso si estos grupos son de diputados).
    Quienes quieren escindir sus territoriso en el fondo desean que unos pocos califas se lleven la mordida de las obras públicas, puedan echar al que hable uno de los tres idiomas más usados del planeta, e incluso aquellos que creen que pegar un tiro en la nuca a alguien por ser demócrata y español está bien. En fin, gentuza nada recomendable.
    En todoc casopodrían estar tranquilamente leyendo el Gara o el Avui, que seguro que les ponen más contentos.

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