HAMBRE

 
Mi tía Julia, que era una jovencita cuando estalló la guerra civil, se quejaba siempre del hambre que habían pasado durante los meses en que Santander permaneció fiel a la República (julio 1936 -agosto 1937), aislada por el sur, es decir, sin trigo y sin aceite.
-Sin poder cultivar la tierra, pues los hombres estaban en el frente y mi padre en la cárcel, con una familia de San Sebastián refugiada en casa y a nuestro cargo… pasamos más hambre que “carracuca”. Los rojos –continuó- venían cada día a ordeñar las vacas y a llevarse la leche. A nosotros nos la racionaban.
- Bueno, pero los de ahí abajo (obreros del astillero, del ferrocarril y de las minas) lo pasarían peor… -me atreví a decir.
- Sí –contestó mi tía-, pero ésos ya estaban acostumbrados.

 

3 comentarios para “HAMBRE”

  • Rosa J.C. ha escrito (27/4/2007, 15:45 ):

    Mi abuela también cuenta historias en este estilo. De comer mondas de patatas en el “año del hambre”.

  • sara ha escrito (4/5/2007, 09:23 ):

    mi padre tiene 85 años yrecordando el hambre de su niñez, nos dice…”si me dijeran que algún día, en mi casa se iban a tirar los pasteles…”
    un saludo

  • Rosario ha escrito (13/6/2007, 10:25 ):

    Esa maldita, esa legítima guerra.
    Aun no se le ha rendido el honor al bando republicano que merecia. España era una Republica con brillantísimos intelectuales que tuvieron que marchar. Se pasó mucha hambre, también cuanto perdimos!!
    Rosario Vera, estudiantes de CC.Políticas.

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