NUEVOS MINISTERIOS

La pelea competencial entre los ministerios que dirigen, respectivamente, Miguel Sebastián y Cristina Garmendia resulta sintomática y no por la pelea en sí, que tiene, seguramente, raíces burocráticas (todo buen burócrata intenta conseguir las máximas competencias para ejercerlas con las mínimas responsabilidades) sino porque denuncia el síndrome (muy agudizado en los últimos tiempos) que bien podría llamarse de “fecundidad ministerial”.
En aras del dios de “lo nuevo” –becerro de oro en cuyo altar el “nuevo” socialismo está dispuesto a realizar cualquier sacrificio humano- se crean y destruyen ministerios como si fueran cartas de la baraja en manos de un ilusionista.
Por ejemplo, se decide dividir la adscripción ministerial de la Educación (lo que queda de ella, pues la parte mollar está ya en las Comunidades Autónomas) y, además, se cambia el enfoque: de una función (la de enseñar y aprender) se pasa a una clientela: las familias (educación no universitaria y los servicios sociales)… y se arma un buen lío, por no hablar del Ministerio de Igualdad, cuyas competencias siguen siendo confusas, difusas y profusas.
A estas alturas, el Presidente del Gobierno debiera saber que no es posible hacer funcionar –ni a medio gas- un “nuevo” ministerio en menos de año y medio, porque un Departamento Ministerial no es lo mismo que la agrupación socialista de San Andrés de Rabanedo (único aparato burocrático que han manejado a su gusto y con sumo provecho personal nuestros más altos líderes antes de llegar a la cima del Gobierno).
En un Estado tan descentralizado como el español, al Gobierno le bastaría con media docena de Ministros. Lo cual no traería sino ventajas, porque cuanta menos gente, más claridad… y menos declaraciones y, por lo tanto, menos contradicciones.
Ya había una partición previa entre Educación (Mercedes Cabrera) y Ciencia (Cristina Garmendia) para que ahora haya otra… Estoy completamente de acuerdo en que con 6 ministros y el presidente y la vicepresidenta es suficiente y se ahorra tiempo y dinero. En la II República, por ejemplo, había media docena de ministerios y muchas cabezas estaban muy bien amuebladas para llevarlos.
Un saludo,
Francisco José Peña
Don Joaquín:
Con vos me entierren, y no digo más.
Lo de San Andrés de Rabanedo (ciudad dormitorio de León) es pertinente. Vos no sabés lo que se ha manipulado a esta agrupación para que algunos señores trepen hasta lo más alto de Madrid; y tampoco digo más…
Tiene razón el Sr. leguina, pero una observación aplicable a todas las Admones, eliminar un ministerio o una consejería sólo es ahorrar una mínima parte de los gastos de ese departamento, el sueldo del ministro, gabinetes y asesores porque los funcionarios siguen estando aunque adscritos a otros departamentos por lo que las reducciones para ahorro que por ejemplo ha publicitado la CAMadrid en terminos prácticos es el chocolate de loro. Lo necesario para acomodar el sector público es una reducción real del número de funcionarios ( y eso que nuestro ratio no es elevado comparado con otros estados de Europa), pero si se trata de ahorrar ese el camino y ojo con efectos a medio plazo, porque a nuestros probos funcionarios ( y no coña el calificativo que tenemos una buena función pública) no se les puede expulsar de la carrera o congelarles el salario. Y d. Joaquin no se jubile. Saludos.
El problema no es que el número de ministros jamás vaya a descender sino que aumenta, a la misma velocidad que el de consejeros en las comunidades autónomas, comisarios en Bruselas (25!) concejales en los ayuntamientos y demás cargos en diputaciones provinciales. Y es que los partidos (todos en la medida en la que pueden) funcionan como una gran ETT. Ahora que la crisis aprieta, a más de uno le toca apuntarse a ver que cae.
PS. Espero (por su bien) que será Vd. quien se cocine sus propias croquetas…
Es una pena que estas ideas no las pusieras en práctica cuando fuiste presidente de la Comunidad de Madrid, no?
No creo que la Comunidad de Madrid entre 1983 y 1995 fuera tachada nunca de despilfarradora ni de burocrática, pero no es eso lo notable, sino el tipo de argumentación ad homine que ahora se lleva.Según este perverso mecanismo si alguna crítica no nos gusta no es necesario argumentar en su contra, basta con descalificar al que la hace.Pero lo peor es que esta actitud impresentable se ha generalizado
¿Se ha preguntado vd. qué están haciendo con la gente madura de probada experiencia y una gran reputación? ¿alguien le ha preguntado al Sr. Presidente cuando nos van a despeñar a modo espartano?
n mi anterior comentario en ningún momento hablé de despilfarro en tu mandato al frente de la Comunidad de Madrid, todo lo contrario, considero que fue en ejemplo de buena gestión; al igual que lo es el gobierno de Zapatero. Lo único que me preguntaba era el motivo por el que no pusiste en práctica alguna de las ideas que ahora planteas con tanto entusiasmo. Lo del “nuevo socialismo” y la experiencia de gestión de nuestros “más altos líderes” lo dejo para comentarlo en otra ocasión, pero dice mucho de tu actual estado anímico con respeto al PSOE y no me extraña que haya gente, malintencionada, que te sitúe en la órbita de Rosa Díez.
Creo, Joaquín, que te puede tu proverbial egolatría. Te duele ser absolutamente irrelevante y que sólo te utilicen los Jiménez Losantos y similares como arietes contra el Gobierno. Lo que dijiste sobre la Ley de Memoria Histórica fue de nota… Un consejo: vete del PSOE y ficha por fin por UPYD, para estar en dos o tres añitos en el PP al servicio de tu amiga Esperanza.
Tranquilo Joaquin que los muchos “joses” que el “nuevo socialismo” esta produciendo tienen el sopapo politico de un bebe.
Y encima se sentiran “bienpagaos”. En fin.
Carletes: Este es el típico ejemplo de sectario-perseguidor que se caracteriza siempre por: A) No dar la cara, es decir, no suministrar su nombre, apellidos, dirección etc. etc. B) Tampoco sabemos en qué trabaja. C) Pero sí sabemos que es del PSOE y está a favor de la autoridad competente.
Por lo tanto, podemos suponer, si no hay desmentidos, que de eso vive. De lo que no podrá vivir nunca es de sus ideas, porque carece de ellas
Joaquín , no te puedes quejar de que te hagan argumentaciones “ad hominem” ¡pero si te pasas el día hablando de Zapatero!. por cierto lo de san andrés de rabanedo tiene muy mala leche. tu sabes y es normal que alguien tiene que hacer el trabajo en las agrupaciones, el limpio y el otro. por otro lado tampoco estrá tan mal el hombre cuando ha ganado dos elecciones y tiene al PSOE como estoy seguro de que nos hubiera gustado a ti y a mi ( lo hago así por no personalizar) tener la FSM¿o no?
D. Joaquín:
No es que tenga demasiada importancia, pero la forma correcta de la denominación de la falacia es ad hominem, en acusativo, no en ablativo. Decía un maestro mío que estas puntualizaciones eruditas no valían para nada, pero que los que sabíamos (sólo) inutilidades así quedábamos muy bien ante amigos que poseen conocimientos más prácticos para el bien común. Espero me disculpe mi pequeña vanidad correcteta.
Y digo yo, es que acaso no puede mostrar su acuerdo o desacuerdo con lo que hace o deja de hacer el PSOE. Digo yo que al señor Leguina le parecerán bien algunas cosas y otras no. Lo que no logro entender es porqué algunos le tachan de ‘pepero’ o de ‘¿traidor?’ por mostrar su desacuerdo con algunas decisiones del actual gobierno.
Estimado D. Joaquin:
Primero agradecer las exposiciones y comentarios que usted realiza, tanto a través de este blog como a través del periodico El País, periodico que no leo casi nunca.
Decirle que soy votante del Partido Popular pero coincido con bastantes ideas de las suyas, como comprenderá el Partido Socialista tiene un problema en la época que estamos actualmente, en la propia historia de Europa, es decir, que nosotros venimos de la Filosofía Griega, Derecho Romano y de la Religión Católica, por supuesto que se han sufrido cambios para un bienestar para todos los ciudadanos europeos, pero comprendemos la esencia historica. Actualmente Zapatero y como dijo claramente el New York Times, es presidente por accidente. Como usted podrá comprobar, el tiempo es el factor fundamental en todas las variables de la vida, de la formación, etc., espero que siga usted escribiendo en dicho blog y en el periodico El País
Paco Peña, Paco Peña no se yo lo amueblada que tenían la cabeza aquellos caballeros cuando la cosa duró menso de dos legislaturas de las de ahora y terminó como terminó. De acuerdo que no sería toda la culpa de ellos, pero…
Con permiso del anfitrión, tengo que confesar que me abochornan menos los carletes y los josés -de perfil rastrero, que con ecos de matonismo deciden lo que usted debe decir y lo que debe hacer, porque les entra en el sueldo- que las intervenciones admonitorias y supuestamente amistosas de Teófilo Serrano… Y no porque sean admonitorias ni supuestamente amistosas, sino porque son bochornosamente tontas. Defiende a Zapatero con el brillante argumento de que un millón de moscas no puede equivocarse, y no parece que entienda lo que significa argumentar “ad hominem”… Don Teófilo, criticar con argumentos y criterio determinadas políticas, actuaciones u opiniones de alguien no es argumentar “ad hominem”, ¿de verdad hay que explicárselo? No puedo creerlo. Quiero suponer que es parte de una especie de juego ambiguo que usted se trae en este blogg, al que se asoma a cada poco, como el maestro ciruela, para repartir palmetazos o “nihil obstat”… pero sin apoyar, ni unos ni otros, en una reflexión coherente, sino en alusiones y sobreentendidos… E incluso se permite desdeñar a los demás intervinientes… ¿De qué va, de poli bueno, o de poli malo?
A ver Violeta maja, se ve que no quieres entender lo que yo digo Recojo la queja de Leguina sobre la argumentación ad hominem ¿por que criticar politicas actuaciones u opiniones de Leguinacuando se dedicaba a la política activa es criticar ad Hominem y si se trata de Zapatero no? Pues anda que para argumentaciones tontas la tuya de las moscas… ¿o es que los políticos no aspiran a que les voten cuanto más mejor?. Parece ser que de eso se trata la democracia, de aquello de una persona un voto Por otra parte yo no voy de nada, digo lo que me apetece sin miedo a los censuradores/as o inquisidores/as y supongo que no será obligatorio pensar lo mismo que tu.
Nunca un José cabreó a tantos. Lo de rastrero y demás, pues hombre, yo creo que sobra. Precisamente los que exigen argumentos son los que después utilizan la descalificación, zafia, para defenderse. Lamento no coincidir contigo, Joaquín, y creo que es una pena que el PSOE termine perdiendo a una persona de tu valía, pero no renuncio a decir lo que pienso por muchas violetas que me insulten. (Espero, Joaquín, que este comentario sí lo publiques y que no practiques la censura como en el anterior. Si mi amiga Violeta me puede insultar, dame la oportunidad de contestarle aunque sea cortésmente).
Sr. Leguina
En la agrupación de San Andrés del Rabanedo no estamos manipulados pero si ilusionados y con muchas ganas de trabajar por nuestro partido ( PSOE) y colaborar en todo lo que podemos, lo que nos lleva a cinco legislaturas gobernando este Ayuntamiento ( 3º en la provincia de León) las tres últimas con mayoría absoluta.
Conoce usted este municipio o esta agrupación, por supuesto que NO. Pero si quiere un impulso para volver al mundo de la política contacte con nosotros llegara a la cima. Lo mejor es conocer para después hablar.
Un saludo socialista.
Ana
J. Leguina: Claro que conozco San Andrés del Rabanedo … y sé en qué se ocupa ahora su alcalde … y las inversiones que se han hecho allí, empezando por las del Inserso… desde luego que es una suerte ser de San Andrés del Rabanedo . ¡Viva el Nepotismo
Me parece un abuso de confianza utilizar un blogg ajeno para enzarzarse en discusiones, aparte de que me da una pereza mortal responder a Teófilo Serrano, pero si el señor Leguina me autoriza tendré que dirigirma nuevamente a ese señor, para decirle, con todo el respeto que su edad merece, que debe leer dos veces los comentarios antes de contestar, para no incurrir en interpretaciones erróneas. A saber: el argumento de las moscas es suyo, no mío. Y claro está que los políticos aspiran a obtener mayorías, pero, señor mío, los votos otorgan el poder, no la infalibilidad. Y los ciudadanos, en democracia, tienen la sacrosanta libertad de opinar sobre el modo en que el gobernante de turno ejerce ese poder y criticarlo si, por ejemplo, no les gusta la política territorial que han puesto en marcha, o las iniciativas de “cheque regalo”… o qué se yo. Y criticar eso no es argumentar “ad personam”. Como no lo sería, en ningún caso, criticar las medidas políticas tomadas por Joaquín Leguina en su etapa de presidente de la CAM… En todo caso, sería un ejercicio un poco estéril. Lo que usted parece no entender es que cuando Leguina rechaza los argumentos “ad personam” no rechaza las críticas retroactivas a su gestión, sino la dialéctica roma del “pués tú más” . ¿Tú criticas tal o cual aspecto de la actividad del Gobierno? Pues yo te contesto, no desmontando tus razones, ni defendiendo las razones del Gobierno, sino deduciendo con agudeza que estás enfadado, que te mueven motivos personales, y que… te vayas de TU PARTIDO. Y ese es, precisamente, el intento de descalificar a la persona… aunque creo que el descalificado es quien lo emplea.
Pido disculpas por esta explicación obvia y pedestre… En vez de un “Eruditos a la violeta”, me ha salido un “Violeta aburriendo a los eruditos
Pues yo creo que en los blogs se pueden mantener al menos dos posiciones: una, coincidir en todo con el autor del blog y hacerle el trabajo sucio criticando a los críticos. Dos, decir, con respeto, lo que uno piensa.
Vale Violeta,ciertamente me dedicas más tiempo del que seguramente me merezco. Por mi parte nada mas.
Me encanta su blog, lo considero magistral, aunque no siempre esté de acuerdo con lo que dice.
Y sí, con seis ministerios sería suficiente. Saludos,
me gustaria que usted me explicase, desde su punto de vista claro, que tuvo que ver santiago carrillo en los asesinatos de paracuellos, gracias
Aunque Santigo Carrillo era el Delegado de Orden Público en la Junta de Defensa de Madrid que presidía el General Miaja, no creo que tuviera nada que ver en la decisión de asesinar a los presos de la Modelo. Lo que sí se sabe hoy (ver “La batalla de Madrid” de Jorge Martínez Reverte) es que fue una decisión colectiva, no individual … pero quizá Garzón lo aclare mejor que yo